TERCERA

El Sestao recibe al Amurrio con el objetivo de reengancharse a la zona de play-off

El míster vaticina que el cuadro alavés optará por cerrarse. / F. GÓMEZ
El míster vaticina que el cuadro alavés optará por cerrarse. / F. GÓMEZ

Ibon Etxebarrieta arenga a sus pupilos a jugar «sin precipitaciones» para amarrar la victoria y seguir cerca de los puestos altos

SILVIA OSORIO SESTAO.

La clasificación del grupo vasco de Tercera en su parte alta está al rojo vivo y cualquier fallo puede pasar factura. El Sestao, que atesoraba una excelente trayectoria, pinchó este fin de semana en el feudo del Sodupe, lo que unido a los dos últimos empates, ha llevado a que los hombres de Ibon Etxebarrieta se hayan quedado fuera de los puestos de play-off, que están a 3 puntos. Por tanto, la escuadra de la Margen Izquierda encara la vigésimo séptima jornada liguera, que tendrá lugar este domingo (Las Llanas. 18.00 horas) ante el Amurrio, con la firme intención de retornar a la senda del triunfo y «reengancharnos a los puestos de promoción», señaló ayer a este diario el técnico verdinegro.

Para ello, el primer paso es borrar de la mente el varapalo del partido ante los encartados, en el que el míster cree que no merecieron quedarse de vacío. «Fue un palo. Aprovecharon una ocasión que tuvieron. Hay que pasar página y seguir con la racha», arenga. Una vez digerido el golpe, Etxebarrieta considera que es fundamental mantener la fortaleza como locales, ya que los sestaoarras no pierden en su estadio desde la duodécima jornada, en la que la Cultural de Durango, que reina en solitario en la primera plaza, venció por la mínima.

La derrota ante el Sodupe puso de manifiesto ciertos errores que será importante no volver a cometer. El desarrollo tan intenso de la competición, con un grupo muy congestionado en su parte noble, obliga a los equipos a amarrar triunfos para tomar distancias con sus rivales directos, pues los empates no sirven para ampliar distancias. Esta situación, unido a los importantes objetivos que hay en juego, crea ansiedad en los jugadores, algo que el preparador de Deusto palpó en sus hombres el pasado fin de semana. Las precipitaciones juegan malas pasadas. Etxebarrieta pide tranquilidad a su plantilla: «Tenemos que tener cuidado con el ansia por ir arriba y descuidar la parte trasera».

El estado del césped

El River tendrá que recuperar su mejor versión para superar a un rival que llega a Las Llanas en una situación delicada. Los alaveses acumulan una nefasta racha de ocho partidos sin conocer la victoria. En decimoquinta posición, el descenso aún está a 8 puntos, pero no les conviene dormirse. «Tienen un colchón, pero no se pueden descuidar. Vienen con necesidad de puntuar», comenta el míster, que espera a un equipo «que vendrá a cerrarse y a dar por bueno el empate».

Otra de las dificultades del choque, en este caso para ambos contendientes, será el césped de Las Llanas. Al igual que en otros campos de la categoría, el lluvioso invierno está afectando a las superficies de hierba natural, que se encharcan y se embarran con más facilidad, dificultando sobremanera el juego. «Se van a cambiar algunos tepes, pero si llueve no se puede hacer aún. La zona central, sobre todo, está con mucho barro. Es algo que nos está penalizando», explica Etxebarrieta. Pese a que ya entrena con el grupo, Altair será la única duda para duelo.

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