Santurtzi encara la temporada de ballenas con récord de visitantes en el horizonte

La ballena azul que fue avistada en la pasada temporada.
La ballena azul que fue avistada en la pasada temporada. / G. Ocio

Las salidas para avistar cetáceos, que arrancan el viernes, prevén alcanzar los 1.300 participantes, entre los cuales cada vez hay más extranjeros

S. OSORIO.SANTURTZI

Santurtzi arrancará el viernes la novena temporada de ballenas con posible récord de visitantes en el horizonte. La actividad turística más relevante del municipio, que cuenta cada vez con mayor repercusión internacional, ya tiene prácticamente todas las plazas vendidas para una campaña estival que durará hasta el 5 de noviembre «y si nos dejan, dos fines de semana más, ya que tenemos mucha demanda», señaló ayer Gorka Ocio, experto en fauna marina y alma máter de esta exitosa iniciativa.

El pasado año ya se notó una mayor participación debido al cambio de embarcación, pasando de diez personas –más la tripulación– a cuarenta en cada salida. «Pasamos de 300 a 1.250 personas y este año prevemos que podemos rebasar las 1.300», afirmó Ocio. Entre los participantes, hay cada vez mayor presencia de extranjeros –«muchos repiten», asegura– y el 70% del total procede de fuera de Euskadi. Cabe recordar que la localidad aparece en varias publicaciones específicas como uno de los dos mejores lugares del país, junto a Tenerife, para avistar cetáceos. «No hay que ir a Canadá o a Las Galápagos para ver ballenas; las tenemos enfrente de casa».

El programa de avistamientos de cetáceos ‘Santurtziko Baleak’ ha crecido con el paso de los años hasta situarse como una referencia a nivel mundial. De hecho, este año se ha incrementado el equipo humano y se ha puesto a la venta, por primera vez, ‘merchandising’ propio con camisetas, tazas o viseras. Pero lo que más llama la atención de los turistas es la cantidad de cetáceos que se pueden avistar y que recalan por estas fechas en aguas del Cantábrico, a unas ocho o nueve horas de la costa, de «turismo gastronómico», bromea Ocio. «Hay cetáceos porque hay comida. Vienen a comer anchoas». El verano pasado se vio por primera vez a una ballena azul (de 30 metros), aunque las especies más comunes son los Zifios de Cuvier y Sowerby o los calderones.

Turismo sostenible

El cambio de barco, además, ha permitido a la empresa Verballenas.com reducir la huella de CO2 y convertirse en un claro ejemplo de turismo responsable. El programa cuenta esta temporada con la certificación internacional ‘World Cetacean Alliance’, que garantiza la sostenibilidad y el respeto por el medio oceánico, y a través del cual se han tenido que superar estándares «muy rigurosos» en la pasada Conferencia de Durban (Sudáfrica).

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