Recogen firmas contra el cierre de una iglesia en Portugalete

La parroquia de Sagrada Familia ocupa los bajo de un edificio de viviendas. / H. RODRÍGEZ
La parroquia de Sagrada Familia ocupa los bajo de un edificio de viviendas. / H. RODRÍGEZ

Los feligreses de la parroquia de Sagrada Familia, en Repélega, se movilizan, mientras el Obispado dice que no ha tomado ninguna decisión

HELENA RODRÍGUEZ PORTUGALETE.

Un grupo de vecinos del barrio de Repélega, en Portugalete, han iniciado una campaña de recogida de firmas para protestar por el posible cierre de la iglesia de la Sagrada Familia. Ubicado en la calle Molinos de Viento, el centro de culto ocupa una superficie aproximada de 800 metros cuadrados y se encuentra en los bajos de un bloque de viviendas.

Las alarmas entre los feligreses saltaron el pasado mes de febrero, cuando «se empezó a oír que iban a vender el local y a cerrar la parroquia», recuerda Mari Carmen, una vecina de la zona. El rumor se extendió como la pólvora y en las últimas semanas ha dado lugar a todo tipo de elucubraciones.

Las alarmas saltaron en febrero, cuando se extendió el rumor de que el templo iba a cerrar

Temerosos de que el espacio religioso eche el cierre, un grupo de asiduos ha emprendido la campaña de adhesiones. «Suelen colocarse en la plaza los días de oficio. Yo me enteré así de que querían bajar la persiana», explica la residente. Los propietarios de un bar cercano también están al corriente de la noticia. «La gente habla mucho, pero nosotros lo que sabemos es que van a vender una parte de la lonja porque el mantenimiento es muy caro. El resto, las zona de catequesis y demás dependencias, quieren reformarlas», explica el dueño de establecimiento, que no ve razón para polémicas.

Los responsables eclesiásticos barajan introducir cambios, pero «sin nada decidido»

«Antes había tres días de comuniones y se llenaba. Ahora solo hay uno. Ya no se asiste a las misas o vienen muy pocos feligreses. Entiendo perfectamente que tomen esa decisión, es mucho espacio y conservarlo y mantenerlo tiene que salir por mucho dinero», argumenta el hombre. En la plaza, Jone, que sale de la compra de un supermercado cercano, echa mano de sus recuerdos: «A mí me da un poco de pena. Harán lo que quieran, pero hice la comunión aquí hace 20 años y le tengo cierto cariño la verdad. Aún no he firmado, pero si tengo la oportunidad de hacerlo, lo haré sin duda».

No hay nada seguro

El Obispado, por el momento, asegura que no ha tomado ninguna decisión sobre la iglesia de la Sagrada Familia. Reconocen que existen planes alternativos a la situación actual, aunque nada concreto. «En nuestro ánimo no están entrar en ningún tipo de polémicas. Es verdad que se están planteando algunos planes, pero no se ha tomado una decisión y es posible que nada cambie», manifiestan fuentes del organismo eclesiástico.

«Una de las ideas es reformar el espacio, poner zonas de despachos y mejorar las aulas de catequesis. Se dejaría una capilla más pequeña para dar servicio a los fieles», detallan. No obstante, recalcan que «no hay nada seguro» y que, de momento, «todo sigue igual». «De hecho el domingo hay comuniones con total normalidad», recalcan desde el Obispado.

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