Ortuella y Trapagaran presionan a la sebería para que reduzcan los malos olores

Los vecinos se han manifestado en varias ocasiones por el mal olor que genera la empresa. / P. U.
Los vecinos se han manifestado en varias ocasiones por el mal olor que genera la empresa. / P. U.

En la última reunión entre los ayuntamientos, el Gobierno vasco y la compañía se valoró «la posibilidad de aplicar dos importantes medidas correctoras»

ENEKO PÉREZ TRAPAGARAN.

Los malos olores que desprende ocasionalmente la sebería de García Mendoza han vuelto a generar un clima de hastío entre los vecinos de Ortuella y Trapagaran. La situación se remonta a la década de los 70 y en los últimos años ha sido la protagonista de varias reuniones entre los ayuntamientos, el Gobierno vasco y la propia empresa. En la última cita mantenida en Lakua hace escasas semanas con la delegación de Industria, «se trató la posibilidad de aplicar dos importantes medidas correctoras para intentar paliar la emisión de estos gases pestilentes», avanzó ayer a este periódico Xabier Cuéllar, alcalde de Trapagaran.

Fuentes cercanas a la planta que opera en el polígono Granada reconocieron ayer a este periódico «que se está estudiando a fondo la opción de implementar una de las dos soluciones que hemos propuesto para enterrar este problema». Al parecer, el elevado coste de una de ellas, la denominada oxidación térmica (que a grandes rasgos busca eliminar la pestilencia 'quemando' los gases), «no agrada en absoluto al equipo directivo». Tendría un coste de medio millón de euros. La otra propuesta sería la aplicación de técnica conocida como la «dispersión de chorro, que lanzaría los gases de una de las chimeneas 30 metros más arriba».

«Lo ideal es que se lleven la planta a un lugar alto y lejos de un municipio»

Otra de las medidas que se plantearon en el último encuentro oficial celebrado entre el Gobierno vasco, la sebería y representantes de Ortuella y Trapagaran fue el traslado de la empresa. La idea, lógicamente, «agrada» a los consistorios, aunque no es fácil. José Ángel Seijo, concejal de Medio Ambiente en Ortuella, admitió que «ya han recibido la negativa de varios polígonos. Además, esta operación sería muy cara:podría rondar los 20 millones de euros».

Los consistorios reconocen lo delicado del asunto porque «también muchas familias dependen de la actividad de la sebería». No obstante, no desisten de esta vía. Incluso han sugerido a Industria que destine un espacio para esta planta «lejos de cualquier núcleo urbano». El regidor de Trapagaran se atreve a señalar lugares: «En su día ya se pusieron sobre la mesa los posibles emplazamientos de Carranza y , pero sigue sin haber propuestas concretas. Lo ideal es que se vayan de aquí y se queden en un lugar alto».

Las denuncias por el hedor, que según apuntan los informes médicos no es nocivo para la salud, se han acentuado en el último mes, «en el que el clima no ayudó nada», apuntan desde la sebería. La emanación de los gases de la compañía, que se dedica a la incineración de animales muertos, fue «la responsable de un desagradable capítulo de vómitos y malestar general entre los escolares y el personal del colegio Franciscanas de Montpellier a mediados de octubre», explicó aye rel regidor jeltzale. Ante esto, la planta arguye que «la materia prima llegó ya en un avanzado estado de descomposición. En ese sentido, la responsabilidad sería de la Diputación».

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