Ortuella eliminará en tres meses la pasarela de la Sagrada Familia

La estructura data de los años 70 y ha requerido un mantenimiento caro a lo largo de los años. / E. PÉREZ
La estructura data de los años 70 y ha requerido un mantenimiento caro a lo largo de los años. / E. PÉREZ

El Ayuntamiento invertirá 223.000 euros en unas obras que se harán por fases y que mejorará la accesibilidad de este punto tan transitado

ENEKO PÉREZ ORTUELLA.

La emblemática pasarela peatonal de la Sagrada Familia de Ortuella será historia en mayo. El Ayuntamiento empezará esta semana las obras para eliminar una infraestructura de los años 70 y que se encuentra muy próxima al centro de salud. El objetivo, según explicó ayer el concejal de Urbanismo, Óscar Salicio, «es sustituirla por nuevos accesos que faciliten el paso de los residentes». La iniciativa cuenta con un presupuesto de 182.917 euros y una subvención de 40.500 del Gobierno vasco y está enmarcada dentro del Plan de Accesibilidad diseñado por el Consistorio hace dos años. La empresa adjudicataria se ha comprometido a la contratación de dos personas del municipio que se encuentren desempleadas.

Este equipamiento se ha convertido con el paso del tiempo en una barrera arquitectónica de difícil acceso para personas mayores o vecinos con movilidad reducida. «Es obvio que cuando se construyó no existía la misma concienciación que ahora», admitió el edil del PSE. Además, otros factores, como el elevado coste de mantenimiento por el deterioro de los materiales con los que está construida y los problemas de seguridad que provoca en días de heladas o mucho viento, también han pesado mucho en la decisión tomada por el equipo de gobierno, que ya intentó acometer esta actuación el año pasado.

La retirada de la estructura se hará por la noche, para evitar incidencias en el tráfico de la zona

Así, está previsto que los trabajos se hagan en varias fases. La primera, que va a arrancar de forma inmediata, incluye la ejecución de una nueva rampa de bajada desde la plaza de la Sagrada Familia para conectarla con el paseo inferior y «conseguir un paso seguro y más cómodo». El siguiente movimiento consistirá en trasladar el semáforo y el paso de cebra ubicado en la Avenida Bilbao hasta la altura de la actual pasarela. «Tras eso, acometeremos el retranqueo del muro de contención para colocar una nueva acera en ese espacio, donde los peatones podrán transitar gracias a una rampa que tendrá un desnivel muy suave», explicó Salicio.

Trabajos nocturnos

El acceso al ambulatorio se realizará a través de una rampa ya existente pero que será modificada para hacerla más tendida. El proyecto, que tiene un plazo de ejecución de tres meses, provocará, además, el traslado de la escultura de Catalina Gibaja, ubicada en un pequeño jardín, hasta la calle que lleva su nombre. Por último, la eliminación de la pasarela que sobrevuela la N-634 se llevará a cabo por la noche, «para rebajar la incidencia que pueda ocasionar en el tráfico de esta zona», remató el responsable de área de Urbanismo.

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