Ordenan la búsqueda de una vecina de Barakaldo por la sustracción de dos hijas menores

El juzgado ha otorgado de forma provisional al padre, condenado por maltrato, la custodia de las dos niñas, de seis y once años, que llevan sin escolarizar desde febrero

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

Un juez ha dictado orden de búsqueda y detención de una vecina de Barakaldo acusada de la sustracción de sus dos hijas menores de 6 y 11 años, que llevan seis meses sin escolarizar. El juzgado de violencia sobre la mujer otorgó al padre, condenado por maltrato y con una orden de alejamiento que vence en septiembre, la custodia de forma provisional de las dos niñas, «mientras se estabilice el estado de salud» de la mujer, con problemas psiquiátricos que ella niega.

Tras la separación de la pareja, se firmó un convenio de mutuo acuerdo por el que el padre disfrutaba de un amplío régimen de visitas que suponía prácticamente «la custodia compartida», explica Yrama Renteria, la abogada del hombre, que se confiesa «desesperado» por no poder ver ni saber nada de sus hijas. Tanto él como ella habían intercambiado denuncias por maltrato y ambos habían sido condenados, aunque la mujer recurrió y quedó absuelta mientras que el hombre fue condenado a un año y cuatro meses de alejamiento, pena que culmina en septiembre, según esta misma parte.

100 euros al mes

A finales del pasado mes de febrero la hija mayor avisó al padre mediante un mensaje de teléfono de que su madre se las llevaba a Galicia, por lo que el hombre solicitó medidas urgentes para impedirlo. Las dos niñas, ambas brillantes estudiantes y con buena relación con sus compañeros, dejaron de asistir a su colegio de Barakaldo el pasado 17 de febrero y desde entonces están sin escolarizar, aunque la madre intentó apuntarlas en un centro de la localidad de Verín.

La jueza de Violencia de Barakaldo dictó un auto en el que ordenaba a la mujer regresar con las niñas a este municipio para que se reincorporaran a sus clases en un plazo de cinco días, que vencía el pasado 18 de marzo, aunque hizo caso omiso. En la misma resolución se concede la custodia de forma cautelar al padre y se fija un régimen de visitas para la madre en un punto de encuentro de la localidad fabril, obligándola a pasar una pensión de 100 euros al mes para la manutención de las menores.

Como el hombre no puede comunicarse con su exmujer, el juzgado ofició a la Guardia Civil para que acompañara a su cuñada a recoger a las niñas a la localidad gallega, donde estaban viviendo en casa de la abuela materna. Cuando llegaron, sin embargo, ya habían sido alertadas y no se encontraban en la vivienda. Desde entonces, permanecen en paradero desconocido. Este periódico ha intentado sin éxito comunicarse con la mujer vía telefónica para conocer su versión.

La mujer y las niñas desaparecieron de lacasa de su madre en Verín donde estaban viviendo Se ignora su paradero

En una comparecencia celebrada por videoconferencia con el juzgado, la mujer admitió que se había llevado a sus hijas sin comunicárselo al padre de las mismas porque se sentía «amenazada» y porque éste la seguía, si bien no lo había denunciado. También declaró que había sacado a las niñas del colegio porque «lo iban a cerrar y estaba siendo investigado por malos tratos a los menores», extremo este último al que el juzgado no concede ninguna credibilidad.

La profesora de una de las niñas relató en el juzgado un episodio el pasado mes de enero en el que tuvo que llamar al 112 por el estado de gran nerviosismo de la madre, que se puso a rezar y a hacer cruces en la garganta a su hija.

Ante la proximidad de la comunidad gallega con Portugal, la acusación particular, que representa al padre, ha pedido que se dicte una orden europea de detención para que se comunique la búsqueda también a otras Policías como la lusa, que se estudie la localización vía satélite del teléfono que se entrega a todas las víctimas de violencia de género o que se investigue desde qué sucursal está sacando el dinero de su cuenta.

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