«Hay negocios que han tenido que cerrar por estas obras»

Los vendedores de la zona prevén otra campaña de Navidad «desastrosa». / E. PÉREZ
Los vendedores de la zona prevén otra campaña de Navidad «desastrosa». / E. PÉREZ

Vecinos y comerciantes de la calle Santa Eulalia, en Santurtzi, entregan más de 700 firmas en el Ayuntamiento en señal de protesta por la demora de los trabajos de reforma

ENEKO PÉREZ SANTURTZI.

Santurtzi tiene desde hace año y medio una de sus arterias principales patas arriba. La reforma de la calle Santa Eulalia, una de las vías más transitadas por su céntrica ubicación y su elevado número de negocios, sigue trayendo de cabeza a los vecinos, pero sobre todo a unos comerciantes que están empezando a hacer visible su «hartazgo» por unas obras que, de nuevo, les van a perjudicar en la campaña navideña.

Las obras debían haber estado acabadas en junio de este año, pero el mayor deterioro del previsto en las infraestructuras bajo tierra motivó un retraso de casi seis meses. Diciembre fue el mes que se barajó para el final de los trabajos, pero por el momento esta calle sigue siendo una zona incómoda por la presencia de socavones, barreras, polvo y el infernal ruido de las excavadoras. Esta situación ha llevado a que residentes y propietarios de locales se hayan unido para entregar un total de 725 firmas en el registro de alcaldía en señal de protesta.

«Queremos que alguien ponga fin de una vez a este sinsentido, este barrio merece que el Ayuntamiento le trate con respeto», denuncian los firmantes, quienes lamentan que «nuestras navidades van a estar de nuevo marcadas por el barro». José Vázquez, un tendero de la zona, admitió ayer que las obras «han hecho mucho daño a las ventas». Para otro de los profesionales del gremio que ha colaborado en la recogida de firmas, la situación es «demencial».

«Cuando estaban en campaña electoral, el equipo de gobierno anunció que este proyecto iba a durar nueve meses, luego dijeron que un año... Ya no me creo nada», reprochó a la vez que renococió que los comerciantes de la zona están «muy quemados». «Hay negocios que incluso han tenido que cerrar», aseguró en previsión de otra campaña navideña «desastrosa». Otra vendedora lamentó que esta calle está «cada día más triste y apagada». «Entiendo que estos trabajos eran necesarios, pero el incumplimiento de los tiempos es flagrante», criticó.

Presencia de ratas

Además, los vecinos y dueños de locales han comprobado en estas últimas fechas cómo las ratas están empezando a campar a sus anchas. Por su parte, el concejal de Obras, Álvaro Aresti, subrayó ayer que «es una obra de «especial dificultad puesto que aquí no se hacía ningún trabajo desde hace medio siglo. Lamentamos mucho las molestias que están ocasionando los retrasos». El Ayuntamiento ofrecerá la próxima semana una rueda de prensa para informar sobre el desarrollo de la obra.

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