La fallecida en el incendio de Trapagaran «era muy conocida y cantaba en la coral»

Levantamiento del cadáver de la vivienda de Trápaga../Luis Calabor
Levantamiento del cadáver de la vivienda de Trápaga.. / Luis Calabor

Las primeras hipótesis apuntan al fallo de una manta eléctrica como posible origen del fuego que ha acabado con la vida de una mujer de 78 años

Nerea Vieytez
NEREA VIEYTEZ

Un fuego en una manta eléctrica ha podido ser la causa del incendio que ha causado la muerte a una mujer de 78 años de edad en su vivienda de Trapagaran, una vecina «muy conocida» en el pueblo, según el alcalde de la localidad, Xabier Cuéllar.

El suceso ha tenido en el número 26 de la Avenida Primero de Mayo. A las siete y media de la mañana, los vecinos del inmueble han alertado a los servicios de emergencias al comprobar que salía humo del tercer piso y que la persona que residía en la casa no abría la puerta.

Efectivos de Bomberos, Ertzaintza y Policía Local se han desplazado hasta el lugar, han desalojado a los vecinos de las cinco plantas y han sofocado el incendio. Una vez extinguido, han entrado en el piso de la fallecida y han localizado su cuerpo en el dormitorio con una manta eléctrica encima. No se han registrado más heridos.

Aunque un equipo de investigación de Bomberos se encuentra en el lugar investigando lo sucedido, las primeras hipótesis apuntan a que el origen del fuego podría estar precisamente en un fallo de esa manta con la que se cubría la fallecida. Según fuentes cercanas a la investigación, apenas habría generado llamas, pero sí mucho humo. Se da la circunstancia de que un sobrino de la víctima desconectó la manta a las seis de la mañana, antes de marcharse a trabajar. «Con lo cual, ya estaba originado el incendio y no se ha percatado, se ha marchado rápidamente y ya estaba todo el lío montado», ha añadido Cuéllar.

«Conocida» en la localidad

Cuéllar ha lamentado el «trágico final» de la vecina. La víctima, ha explicado, era «una persona muy conocida» en la localidad, que «cantaba en la coral» y «tomaba parte activa del pueblo». «Era una persona simpática, que hablaba con todos», ha dicho.

La fallecida había regentado en su juventud un negocio en la localidad y, después de vivir varios años en Balmaseda, regresó a Trapagaran al quedarse viuda. «Es una consternación para el pueblo», ha lamentado Cuéllar.

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