TERCERA

«Aún hay margen de maniobra»

La parroquia fabril, siempre dispuesta a apoyar a los suyos, a las duras y a las maduras. / E. C.
La parroquia fabril, siempre dispuesta a apoyar a los suyos, a las duras y a las maduras. / E. C.

El Sestao atraviesa por sus horas más bajas de los últimos años, pero la masa social verdinegra confía en que la remontada hacia el ascenso es posible

SILVIA OSORIO SESTAO.

El Sestao atraviesa por sus horas más bajas de los últimos años. Pese a que el objetivo como corresponde a un club de prestigio y centenario es pelear entre los cuatro primeros y postularse como un serio candidato al ascenso, la realidad es que el conjunto verdinegro no ha arrancado con buen pie el campeonato de liga en Tercera División y se le está haciendo cuesta arriba alcanzar al grupo cabecero. Aunque este fin de semana la mala racha se rompió con una victoria en el campo del Anaitasuna -la primera con Ibon Etxebarrieta al mando-, siete jornadas sin conocer la victoria han condenado al equipo a alejarse de las plazas de privilegio.

También han sido suficientes para que Pablo Turrillas haya dicho basta. El técnico guipuzcoano, que tomó las riendas del River hace ahora un año tras el cese de Jon González, abandonó la nave tras el empate -y gracias- ante el Getxo, cediendo su puesto a Etxebarrieta para que logre reactivar a una plantilla que necesitaba un triunfo como el comer. Los cambios de entrenador nunca agradan a la afición, pues son síntoma de que algo no va bien. Entre la hinchada sestaoarra hay cierta «preocupación», pero también esperanza de que los de Las Llanas reaccionen a las órdenes del nuevo míster verdinegro y enderecen el rumbo hacia las plazas que no se pueden dejar escapar para tratar de remontar el vuelo de un club que debe estar asentado en la Segunda B y aspirar a cotas más altas, como las que le hicieron brillar en sus años más gloriosos.

10
es el puesto que ocupa el River en la tabla, a 4 puntos de los puestos de promoción, el objetivo de la temporada.

La remontada es posible. El expresidente de la entidad Luis Mari Boada espera que esta situación sirva como punto de inflexión para cambiar de dinámica. «Lo lógico es que seamos uno de los equipos que están arriba, pero estamos a un paso. Está todo en un puño. Ganas dos partidos y te pones arriba. Aún hay margen de maniobra para intentar el ascenso», afirma.

«Está todo en un puño. Ganas dos partidos y te pones arriba. Estamos a un paso»

Desde que Carlos Docando, ahora enrolado en las filas del Portugalete, consiguió el ascenso a la categoría de bronce en la campaña 2010/2011, el equipo de la Margen Izquierda ha pasado por varias fases, unas positivas y otras no tanto. Con Ángel Viadero en el banquillo -actual míster del Racing de Santander-, el Sestao hizo soñar a su parroquia. En su primera temporada al mando, la escuadra verdinegra irrumpió por sorpresa en la zona noble y acabó cantando el alirón. Las tornas, sin embargo, han cambiado. La pérdida de patrocinios importantes, y con ello una importante reducción del presupuesto, llevó a que el club no pudiese retener a jugadores que habían sido pilares fundamentales. El equipo intentó estar a la altura por todos los medios, pero el año pasado consumó el doloroso descenso. «Ha sido un cúmulo de circunstancias. Ahora hay que dar tiempo a que se adapten a la categoría. El equipo es totalmente nuevo y la Tercera es una categoría muy difícil. Llevamos solo catorce jornadas», opina Alberto San José, socio verdinegro, que también espera que la llegada de Etxebarrieta sirva como «revulsivo».

Inmediatez

El fútbol es muy resultadista. Equipos de la talla del Sestao tienen mucha exigencia en sus objetivos y a veces las prisas juegan malas pasadas. «Hay que tener paciencia. Está claro que tenemos el hándicap de la inmediatez, pero hay que ser conscientes de que queda mucha liga y no estamos lejos del play-off», añade. Son momentos delicados. Quienes siguen cada domingo al combinado sestaoarra afirman sentirse «apenados», aunque son conscientes de que a veces hay que tomar decisiones dolorosas. «En labores técnicas no me gusta meterme, pero algo no funcionaba. Turrillas ha sido un gran trabajador, pero los resultados mandan», comenta Boada.

Triste también se mostró el actual presidente, Ángel María Castro, en la rueda de prensa de despedida de Turrillas, celebrada la semana pasada. El máximo dirigente del club no pudo reprimir las lágrimas y dedicó bonitas palabras al míster de Deba, a la vez que se responsabilizó de la situación. «Te vas por la puerta grande», señaló.

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