El Karpin encuentra una nueva gestora para mantener su labor ambiental en Carranza

El parque cuenta con más de 500 animales silvestres que no pueden vivir en su medio natural.. / L. A. G.
El parque cuenta con más de 500 animales silvestres que no pueden vivir en su medio natural.. / L. A. G.

La Mancomunidad de Las Encartaciones aprobó ayer de manera urgente la concesión del parque para los próximos nueve años a Ortzadar Fundazioa

SERGIO LLAMAS CARRANZA.

El centro de acogida de fauna silvestre y parque de educación medioambiental de Carranza, El Karpin, ya tiene nueva gestora. La Junta General de la Mancomunidad de Las Encartaciones, convocada de manera urgente a una sesión extraordinaria, aprobó en la mañana de ayer la adjudicación de la concesión a Ortzadar Fundazioa. El contrato tendrá una duración inicial de cinco años, que serán prorrogables durante otros cuatro.

En diciembre del año pasado, la hasta ahora gestora, Instalaciones Ambientales de Euskadi, solicitó rescindir su contrato después de 16 años por la falta de rentabilidad económica del proyecto, que se sustenta con la venta de entradas. Todo a pesar de que el centro recibió más de 54.000 visitas ese mismo año.

Cuatro empresas se interesaron en el concurso convocado por la Mancomunidad, propietaria del parque, aunque finalmente sólo dos presentaron sus ofertas. La entidad remarcó ayer que con la concesión aprobada se garantizan tanto el futuro de El Karpin como la conservación del espacio natural y el bienestar de los más de 500 animales de 50 especies diferentes que albergan las instalaciones. El contrato también posibilitará la continuidad laboral de la plantilla, formada por una docena de personas.

Critican la falta de unas claúsulas sociales que garanticen las condiciones laborales de la plantilla

La presidenta de la Mancomunidad, Esther Lasa, señaló que la gestión integral del parque debe manterse de forma equilibrada en tres áreas para que El Karpin «siga siendo un recurso turístico de primer orden y continúe desarrollando su labor de cuidado animal y del entorno». Lasa apuntó como esenciales la «función conservadora, de recuperación y de promoción de la flora y fauna; la función educativa y la función difusora» que realiza el centro, ubicado en el barrio de Biañez.

Grupos en contra

La concesión de El Karpin no ha estado exenta de discusión. Ayer, su aprobación salió adelante con los votos del PNV, la Agrupación Electoral Independiente de Sopuerta y el PSE. Tanto EH Bildu, como Zalla Bai y Karrantza Zabala votaron en contra. El portavoz de esta última, Rafa Arriola, lamentó la falta de tiempo que han tenido los miembros de la Junta General para leer la explicación del proceso de puntuación de las ofertas y que no se pudiera contar con los técnicos para conocer en detalle las propuestas de las empresas. «Entendemos que se habría podido convocar una junta extraordinaria para la semana que viene, puesto que la anterior gestora anunció que se marchaba el año pasado y no tuvimos un borrador de los pliegos hasta finales de junio. Dos días más no nos parecía demasiado», acusó.

No fue el único motivo de debate. EH Bildu y Zalla Bai abogaron porque fuera La Mancomunidad la que asumiera la gestión de El Karpin en lugar de recurrir a una empresa. También se criticó la medida incluida en los pliegos y que otorgaba puntos a las empresas en función de la inversión económica que realizaran en el parque. Desde Karrantza Zabala recordaron que deberían ser la Diputación y el Gobierno vasco quienes invirtieran en las instalaciones, como ocurre en otros centros.

Con todo, la principal protesta se debió a no haber incluido en los pliegos unas claúsulas sociales que garantizasen una mejora de las condiciones laborales de la plantilla. Esta deberá esperar a un futuro convenio laboral, del que carecen desde la creación del parque, hace 22 años.

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