Una fuga de agua obliga a suspender las clases en un instituto de Portugalete

Restos de la fuga de agua, visibles en el patio del Antonio Trueba. / H. RODRÍGUEZ
Restos de la fuga de agua, visibles en el patio del Antonio Trueba. / H. RODRÍGUEZ

La inundación, que anegó la primera planta del CPI Antonio Trueba, afectó al sistema eléctrico del edificio y anuló todo el sistema informático

HELENA RODRÍGUEZ PORTUGALETE.

Los 132 alumnos del Centro Público Integrado Antonio Trueba de Portugalete, que imparte enseñanzas de la ESO, se encontraron ayer con un inesperado día libre. Una avería en la fontanería del equipamiento durante el fin de semana había causado una importante fuga y los responsables del centro se vieron obligados, nada más llegar ayer al centro, a suspender las clases durante toda la jornada.

El agua, que corrió libre por la primera planta del edificio durante gran parte del fin de semana, provocó un fallo eléctrico generalizado. «Cuando ha llegado el conserje se ha encontrado con que el agua le llegaba por los tobillos y que, en consecuencia, no había luz, ni ordenadores, ni teléfono en todo el edificio», detalló uno de los docentes del Antonio Trueba.

Sin luz y con el sistema informático fuera de servicio, los responsables del CPI no tuvieron más remedio que suspender la jornada lectiva. Sin mucho margen de actuación, informaron a los alumnos, que se enteraron de lo sucedido en las mismas puertas de equipamiento. «Mi hija, que cursa Tercero de la ESO, me ha llamado a sobre las nueve menos cuarto de la mañana y me ha dicho que que no les dejaban entrar y que se iba a casa», relata Susana, madre de una de las alumnas afectadas.

Aunque en un primer momento algunos progenitores, como Susana, pidieron a sus hijos que permanecieran en las instalaciones hasta que les confirmaran que no había clases, finalmente se consumó la imposibilidad de impartir enseñanza y la necesidad de suspender la jornada completa.

E-mail a los padres

«A las nueve y media ya me ha llamado la cría para decirme que los mandaban a casa», cuenta Susana. Poco después, «el centro nos ha enviado un correo electrónico para informarnos del incidente». En el texto también se les comunicaba que hoy las clases volverán a la normalidad. A media mañana, los servicios de limpieza se esforzaban en recoger los restos de la fuga de agua. «Han estado con cubos y fregonas y ahora los técnicos trabajan para devolver a la normalidad todos los servicios. El objetivo es que mañana (por hoy) podamos abrir las puertas con normalidad», explicaron fuentes del centro.

Algunos, como Jon, alumno de Cuarto de ESO y que reside en las inmediaciones del centro, lamentaban que el problema se solucionase tan rápido. «Un día libre nunca viene mal», decía con una sonrisa.

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