El PSE explota y rompe el pacto de estabilidad en Barakaldo tras dos años de tensiones con el PNV

El socialista Alfonso García felicita a Amaia del Campo tras su investidura junto a las ediles Ana Belén Quijada y Olga Santamaría. / F. GÓMEZ
El socialista Alfonso García felicita a Amaia del Campo tras su investidura junto a las ediles Ana Belén Quijada y Olga Santamaría. / F. GÓMEZ

Los socialistas, hartos de los «constantes incumplimientos» de los jeltzales, renuncian a los cargos que les otorgó el pacto, aunque apoyarán los Presupuestos

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

La habitualmente tensa cuerda entre el PNV y el PSE de Barakaldo ha terminado por romperse. Ayer los socialistas dieron por finalizado el acuerdo de estabilidad alcanzado con los nacionalistas a comienzos de legislatura, tras un periodo de reflexión abierto por su grupo a finales del mes pasado. La portavoz de la formación, Ana Belén Quijada, justificó la decisión «por los constantes incumplimientos» de los jeltzales en relación a los principios de ese acuerdo. La edil denunció que «las últimas decisiones adoptadas por la alcaldesa –Amaia del Campo– traspasan las líneas rojas al poner en peligro la garantía del mantenimiento de los servicios públicos de calidad y las condiciones sociolaborales de los trabajadores», y citó como ejemplos las protestas de trabajadores que se vienen repitiendo en los plenos y el cierre del colegio La Milagrosa.

La decisión se tomó de forma unilateral por parte del PSE y sin informar previamente al PNV. La propia alcaldesa recibió la noticia mientras intervenía en directo en una radio. «Creo que es una mala noticia para Barakaldo ya que han antepuesto sus intereses partidistas por encima de los intereses de nuestros vecinos», lamentó. Del Campo aseguró que el equipo de gobierno «no ha incumplido ninguna de los términos acordados con los socialistas al inicio de legislatura» y puso como ejemplo algunas medidas desarrolladas para garantizar el bienestar de los ciudadanos, como la creación de un albergue permanente para personas sin hogar o la gratuidad de la tarjeta de la OTA.

Principales desencuentros

Aniversario del Teatro.
El primer desencuentro fue en noviembre de 2015 por el 25 aniversario del Teatro Barakaldo. Tres exalcaldes del PSE denunciaron en un acto que en la celebración estaba representada sólo una parte de la sociedad.
Auditoría.
n 2016, el PNV encargó una auditoría para analizar la gestión en la legislatura anterior, que señaló 260 irregularidades. El PSE denunció que fue adjudicada de forma poco clara a un despacho con un miembro del PNV.
La Milagrosa.
El cierre del colegio La Milagrosa ha protagonizado algunos de los últimos cruces de acusaciones entre ambos grupos en los plenos. Ayer, Quijada volvió a echar en cara a la alcaldesa la clausura de la escuela con 42 trabajadores.
Protestas laborales.
El periodo de reflexión del PSE surgió tras un pleno en el que se impidió tratar una moción de urgencia sobre la licitación del Servicio de Ayuda a Domicilio. Se pedía garantizar las condiciones laborales de la plantillla.

Quijada justificó la decisión de no informar previamente al PNV en base «a la independencia y la autonomía de los grupos políticos». «No tenemos que comunicar nada al equipo de gobierno. Lo que sí hemos hecho es registrar en la secretaría general del Ayuntamiento antes de la rueda de prensa la solicitud de cese de los tres concejales», apuntó. Yes que por «coherencia» con esta ruptura, los socialistas dimitieron de las presidencias que ostentaban sus concejales en el departamento de Atención al Consumidor (OMIC), Salud Laboral, así como de la vicepresidencia de la sociedad municipal Taller Usoa. En la práctica esto supone renunciar a dos liberaciones –el cargo en Usoa no conllevaba esta figura–. De esta manera, el grupo pasa de cuatro liberaciones y otra a media jornada (que repartía entre siete ediles liberados) a dos y media.

Apoyo a las cuentas

A lo que no afectará esta ruptura es a la aprobación de los presupuestos del Ayuntamiento, ni a la de las tasas y precios públicos. Precisamente hoy, la Comisión de Hacienda abordará las enmiendas presentadas por los grupos de la oposición a fin de llevar las cuentas municipales a un próximo pleno. Quijada señaló ayer que los acuerdos adoptados por las Ejecutivas Nacionales del PSE y del PNV les obligan a darles ese apoyo previa negociación de las enmiendas. «Los socialistas ponemos esta negociación a disposición de los vecinos a través de una serie de enmiendas que se centran en impulsar las políticas sociales y los servicios públicos de calidad», aseguró.

La oposición recibió ayer la noticia con escepticismo. El portavoz de EHBildu, Endika Abad, calificó la ruptura de «teatro porque mantienen el apoyo a las políticas de calado que son los presupuestos y las tasas». En la misma línea se manifestó el representante de Irabazi, Eder Álvarez, que planteó que no se produce «ningún cambio substancial». «La única diferencia es que han renunciado a las direcciones que se habían creado ‘ad hoc’ para ellos. Nos parece más de lo mismo», planteó.

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