El Ibilaldia llama desde Santurtzi a que el euskera se haga fuerte en las ciudades

Una marea de personas inundó los cuatro puntos de encuentro que concentraban las actividades de la fiesta de las ikastolas./PEDRO URRESTI-YVONNE FERNÁNDEZ
Una marea de personas inundó los cuatro puntos de encuentro que concentraban las actividades de la fiesta de las ikastolas. / PEDRO URRESTI-YVONNE FERNÁNDEZ

Las ikastolas urgen un cambio de modelo educativo para frenar el «retroceso» en el uso de la lengua vasca

JOSÉ DOMÍNGUEZ

Que estudien todo en euskera, pero que Illare, Izaro, Eder y Oinatz lo sigan hablando al cerrar la puerta de clase, al salir al patio del colegio. O incluso cuando estos estudiantes de 11 años se conectan por internet para jugar 'online'. Ese es el verdadero reto al que se enfrenta la lengua vasca, sobre todo en las ciudades y especialmente en la Margen Izquierda. Por eso no es casualidad que el Ibilaldia, la gran fiesta de las ikastolas vizcaínas, se celebrara este domingo en Santurtzi, donde congregó a decenas de miles de personas. Una localidad donde apenas una de cada tres personas domina el idioma, según se encargó de recordar su alcaldesa, Aintzane Urkijo.

El centro Bihotz Gaztea, que cumple su 50 aniversario, ejerció por segunda vez -la anterior fue en 1995- de anfitrión. ¿Su mensaje? Que el idioma salga de las aulas y se derrame por la calle. Así lo reconocieron los responsables de las escuelas euskaldunes, que urgieron al Gobierno vasco a hacer efectivo cuanto antes un cambio de modelo en el sistema de enseñanza que consiga frenar el «retroceso» que en los últimos tiempos afecta al idioma.

El propio presidente de la federación de ikastolas, Koldo Tellitu, asumió este papel reivindicativo en la inauguración de la jornada festiva. «Cada vez hay menos conocimiento de nuestra lengua», insistió antes de lanzar «un S.O.S, porque la situación es peligrosa» para el euskera.

La consejera de Educación, Cristina Uriarte, llegó a la cita con los deberes hechos al resaltar que ya hay mucho trabajo avanzado en ese sentido. El denominado pacto educativo llegará al Parlamento vasco antes de las vacaciones, anunció. Según explicó, se trata de un «documento base, de mínimos, que sabemos que se va a tener que trabajar más adelante», porque aseguró que lo verdaderamente importante es conseguir el «consenso» de todos los agentes implicados y con los que ya se ha debatido. Desde la clase política a los sindicatos y las asociaciones de madres y padres.

El optimismo reinaba entre las personalidades que acudieron al acto. Era el caso de la presidenta de la organización Ibilaldia, Josune Bañales, que reconocía sentirse especialmente emocionada por celebrar esta 40 edición en Santurtzi, en la Margen Izquierda. «Mi padre vivía en Barakaldo y no sabía euskera, y mi madre tampoco pudo estudiarlo, pero estaban orgullosos de que lo hiciésemos nosotros. Ahora vosotros podéis hacer lo mismo con vuestros hijos», remarcó.

«Hay que hablar en casa»

Bañales se dirigía con estas palabras a todas las madres y padres del País Vasco por considerar que su papel es fundamental en el futuro del euskera. No en vano, «hablar en casa» es uno de los pilares de la política educativa que no acaba de funcionar.

Euskaltzaindia, a través de su representante Miriam Urkia, también quiso estar en la cita para agradecer el trabajo de las ikastolas y ofrecerles el apoyo de la Real Academia de la Lengua Vasca. «Sólo uniendo nuestras fuerzas conseguiremos extender el euskera a todos los ámbitos de nuestra vida», subrayó.

Todos son conscientes de que queda trabajo por delante para asentar definitivamente el idioma. Mucho. Prueba de ello son las previsiones del propio Gobierno vasco de que hasta 2036 no se conseguirá que la mitad de los vascos sean «bilingües plenos», es decir, que dominen y hablen sin problemas tanto euskera como castellano. Incluso entonces, uno de cada tres seguirá desconociendo la lengua vasca.

El apoyo al euskera fue unánime durante la jornada. No sólo a nivel popular, sino también en el plano institucional. Así lo quisieron demostrar acudiendo a la cita el consejero de Cultura y Política Lingüística, Bingen Zupiria, el diputado general, Unai Rementeria, los presidentes provincial y autonómico del PNV -Itxaso Atutxa y Andoni Ortuzar-, el secretario general del PSE en Bizkaia, Mikel Torres, o la portavoz de EH Bildu en el Parlamento vasco, Maddalen Iriarte. Por no faltar, no faltó ni representación del Athletic en la figura del mítico portero rojiblanco José Ángel iribar.

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