«Estamos seguros de que es del pueblo»

Andrea y su padre, Ángel Pinedo. /EC
Andrea y su padre, Ángel Pinedo. / EC

La administración de Barakaldo que vendió el boleto agraciado con 17 millones de euros cree que el premio ha caído a «alguien humilde»

SERGIO LLAMAS.

Siete números y el desembolso de 2,50 euros han hecho a alguien muy afortunado en Barakaldo. En la administración de lotería Echeguren no saben quién es, pero están «al 90%» convencidos de que la persona que el viernes por la noche ganó el primer premio íntegro del bote de Euromillones, 17 millones de euros, es del municipio. «Aquí los clientes son siempre los habituales. Podríamos decir el nombre de casi todos», aseguró Andrea Pinedo, nieta de Carlos Echeguren que abrió la sucursal en 1963.

Ahora el negocio lo atienden Andrea y su padre, Ángel Pinedo, que en la mañana del sábado recibía las felicitaciones de los vecinos. «El runrún está ahí. Todo el mundo en el barrio se pregunta a quién le habrá tocado». Aunque lo suyo también sea sellar quinielas, él no hace apuestas sobre quién puede ser el afortunado. «Nunca he conocido a un ganador. No se dan a conocer. Van al banco, lo ingresan y a poder ser que no se entere nadie», apuntó.

De lo que están seguros en esta administración de la calle Pormetxeta es de que el dinero será para alguien que lo necesita. «Éste es un barrio obrero, con mucha gente en paro. Al ser una sola apuesta, eso quiere decir que no se ha gastado mucho dinero. Me imagino que será alguien humilde», especuló Ángel.

El local, a pocos metros de la Herriko Plaza, recibe principalmente clientes de los barrios de Rontegi, El Carmen y Larrea. «Salvo algunos que pueden venir a algún partido de los críos en los colegios de Salesianos o de Larrea, que están al lado, los que entran son todos de por aquí», remarcó el lotero.

Apuesta automática

El ganador encontró la suerte gracias a la administración Echeguren. «Cuando me han llamado de loterías de Bilbao me han dicho que ha sido una apuesta automática», afirmó Ángel. Eso significa que el agraciado no jugó unos números habituales o que tuvieran algún significado especial para él, si no que el 8, 19, 32, 43 y 46 (se marcan cinco de entre el 1 y el 50), además del 2 y el 8 (complementarios a elegir del 1 al 12, llamados 'estrellas'), se los dieron de forma aleatoria en ventanilla.

Por la mañana no faltaron los bromistas, ni los curiosos. «¡17 millones!», gritó Pepín, cliente habitual, tras pasar su apuesta por la máquina de comprobación. Aunque el premio real era algo más modesto (unos seis euros), se marchó de allí sonriendo. «Espero que el que haya ganado tenga mucha inteligencia emocional, porque a algunas personas ganar tanto dinero les ha destrozado la vida. Pero vamos, que pasar por la experiencia estaría bien», decía otro cliente.

La administración entregó otro premio importante de los Euromillones en 2010 a un acertante de cinco números, más una estrella, que se llevó 570.771 euros. Y el de mayor cuantía individual repartido nunca en Euskadi fue otro boleto de Euromillones vendido hace ocho años frente a la estación bilbaína de Termibus, que alcanzó los 29 millones. «El Euromillones es así. Juega todo Europa y cae en la administración 2 de Barakaldo, en Pormetxeta. Eso es el azar», subrayó Andrea.

.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos