«Empecé cuando mi padre me regaló una coctelera al cumplir 13 años»

Markel Escuredo prepara el cóctel con el que consiguió el subcampeonato de España. / E. C.
Markel Escuredo prepara el cóctel con el que consiguió el subcampeonato de España. / E. C.

El baracaldés Markel Escuredo, de 17 años, es el nuevo subcampeón estatal en combinados y obtiene una beca para formarse en Estonia

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

Markel Escuredo tiene una vocación muy particular. El sueño de este joven de Barakaldo de 17 años es trabajar creando cócteles. Y de momento sus aspiraciones van por buen camino. Hace unos meses cumplió la edad mínima para participar en la categoría joven del Campeonato de España de Coctelería. La cita se desarrolló en Mérida a mediados de diciembre y, aunque era su primera vez en la competición, logró quedar subcampeón. Como premio, en octubre podrá acudir con una beca a Estonia donde recibirá un curso especializado en la materia.

«Empecé con esta afición cuando mi padre me regaló una coctelera al cumplir los 13 años. Desde entonces he querido presentarme a concursos», afirma el joven, que forma parte del Club del Barman de Bilbao. En él también está su padre, José Antonio, de quien ha heredado su creatividad con las copas. El hombre prepara combinados en el Hotel Jardines de Albia y ha transmitido su afición a su hijo, aunque no sin condiciones. «Para poder presentarme le tuve que prometer que iba a aprobar todo», reconoce el muchacho.

Aunque fueron cuatro días de pruebas clasificatorias, el título de subcampeón lo consiguió con un combinado que él ha apodado Maresva, utilizado las primeras sílabas de su nombre y apellidos. «Era en la modalidad de aperitivo. Se trataba de diseñar un cóctel algo alcohólico para abrir el apetito, y prepararlo allí mismo. Yo lo hice con ginebra, sirope de jengibre, vermú blanco y un sirope de curaçao azul», detalla.

Muchos chavales de su edad sueñan con conocer futbolistas, pero Markel tiene otros ídolos. Uno de ellos es David Ríos, que regentó un bar en el mismo barrio de Galindo donde vive él. «Ahora vive en Abu Dabi. Le conocí en un campeonato al que fui para ver a mi padre. Estaba charlando con él y me lo presentó. Me dijo: 'Es el campeón del mundo'. Y desde ese día empecé a ver vídeos suyos», rememora el joven barman. «Es muy elegante a la hora de trabajar», añade. Otros cocteleros a los que admira son el donostiarra Patxi Troitiño y el andaluz Francisco Javier Lucas. Con el último estuvo el pasado fin de semana. «Me había hecho una foto con él cuando quedó subcampeón del mundo y el otro día vino a hacerse una conmigo cuando me dieron mi medalla», explica.

Por el mundo

Escuredo tiene claro que seguirá presentándose a competiciones y que tratará de acumular tantos títulos como pueda. En el futuro le gustaría tener su propio local y conseguir que sea reconocido. También recorrer mundo con su afición. «Quiero coger experiencia. Me gustaría trabajar en Londres, Barcelona, Italia...», baraja. De momento, este año ha comenzado a coger algo de experiencia laboral en una empresa de coctelería para eventos, en la que colabora con su padre y otro socio, Betwen Cocktails.

«Estuve en una inauguración de una tienda en Deusto y tenía que atender a la gente. Me gustó mucho la forma de trabajar», señala. No es una labor sencilla. Cada vez son más los entendidos, y los gustos más refinados. «Está la moda del 'gin-tonic', y mucha gente te pide marcas y cosas muy específicas. Yo procuro no darle demasiadas vueltas y pensar en qué le puede gustar a la gente. Me gusta que se dejen aconsejar», afirma este jovencísimo profesional.

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