Dimite el alcalde de Galdames tras no justificar 5.000 euros en gastos

Asier Larrucea posa frente al Ayuntamiento de Galdames./LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Asier Larrucea posa frente al Ayuntamiento de Galdames. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ

Asier Larrucea, que ha devuelto el dinero a las arcas municipales, afirma que su renuncia se debe a motivos personales. La oposición le exige que «pida perdón al pueblo»

Josu García
JOSU GARCÍA

El alcalde de Galdames, Asier Larrucea (PNV), ha presentado su dimisión. El hasta ahora regidor de la localidad encartada ha justificado su renuncia al cargo «por motivos estrictamente personales». Quiere dedicar más tiempo a la familia y a su trabajo, según aseguró en el último pleno, celebrado la semana pasada. Su salida ha venido precedida de una fuerte polémica en el pueblo, al trascender que Larrucea ha reintegrado a las arcas municipales 4.992 euros. Una cantidad que se corresponde con los pagos sin justificación documental detectados en su tarjeta de crédito oficial.

Antes de dejar su puesto, el dimisionario alcalde ha optado por poner de su bolsillo el dinero correspondiente a los gastos personales en el desempeño de su función que carecían de factura. El secretario-interventor le había pedido ya en enero que regularizara esta situación, según ha podido saber EL CORREO. Le dio dos opciones: presentar los preceptivos recibos o cubrir el agujero con sus bienes. El cargo de regidor de Galdames no está remunerado, pero el Consistorio le abona 900 euros en concepto de dietas. El funcionario que supervisa el cumplimiento de la legalidad le dio la opción de ir descontándole de esta retribución la suma a reintegrar.

«Ha sido un descuido mío»

La salida de Larrucea estaba «cantada» desde hace un mes, según Bildu, que se reparte con el PNV la representación municipal. En el último pleno ordinario, celebrado en septiembre, el todavía alcalde fue preguntado por este asunto. Explicó entonces que había «sido un descuido» por no pedir los tickets.

Menús infantiles, una multa de tráfico y besugo

Entre las facturas que el regidor sí ha presentado se encuentra una de un conocido restaurante de la zona por valor de más de 300 euros para cuatro comensales. Paga tres botellas de vino (una de txakoli y dos reservas), un besugo (68 euros) y marisco. Otro de los recibos es de una comida para 17 personas, entre ellas dos niños. «Fue a gente del Ayuntamiento que vino a trabajar y, además, también estuvo un cargo político. Le iba a invitar a él pero, lógicamente, como era domingo y vino con sus hijos, pagué el menú de los niños», justificó el exregidor en el transcurso del pleno celebrado en septiembre. Bildu asegura que uno de los gastos de la tarjeta es «una multa de tráfico».

El regidor defendió los gastos realizados en restaurantes, aunque algunas de las facturas que sí ha presentado incluyen almuerzos con besugo y marisco. Lo planteó como una inversión. «Gracias a estas comidas con técnicos y políticos hemos traído a Galdames más de medio millón de euros en mejoras, en carreteras o en obras del Consorcio de Aguas».

A continuación se produjo una discusión con el portavoz de la izquierda abertzale que quedó registrada en la grabación en audio del pleno de la siguiente forma:

Jorge Gómez (Bildu): ¿Me estás diciendo que hay que pagar una comida al técnico de turno de la Diputación o el Consorcio para que venga una obra a Galdames?

Alcalde: No sé si lo entiendes o no, pero esto funciona así. Toda la vida ha funcionado así y esta política nos ha dado buenos resultados.

Jorge Gómez (Bildu): Es una vergüenza.

Alcalde: Se hace en todos los lados, si quieres sacar algo... Es triste decirlo pero es así.

Jorge Gómez (Bildu): ¿Y la comida con Garbialdi (empresa de limpieza)?

Alcalde: Se consiguió un trabajo de cuatro años para dos parados del pueblo.

Jorge Gómez (Bildu): Osea, que pagamos con dinero público una jamada con una empresa privada para conseguir dos puestos de trabajo. ¿Y a quién colocamos? ¿A los dos más guapos o a los dos más altos?

Larrucea fue nombrado alcalde de Galdames en el verano de 2015, después de encabezar la plancha del PNV que derrotó a EH Bildu en las elecciones. En septiembre de ese mismo año solicitó a una entidad bancaria la polémica tarjeta de crédito. Un mes más tarde, el secretario-interventor emitió un informe en el que le advertía de que esa tarjeta podría ser ilegal, ya que «no cabía su utilización en la ejecución presupuestaria». En su lugar, le proponía sacar una de débito, cuyo gasto se descuenta al momento y es más fácil de controlar.

En su contexto

812
personas están censadas en Galdames. Tiene un presupuesto municipal de 1,14 millones de euros. Hay 57 parados (el 16%).
El protagonista
Asier Larrucea tiene 43 años. Trabaja de administrativo y es socio en una empresa de servicios ubicada en Zalla. Se formó en el IES Balmaseda. Era alcalde desde el verano de 2015. Su última aparición pública fue a finales del mes pasado, cuando participó en la reunión que el diputado general, Unai Rementeria, mantuvo con todos los regidores de Las Encartaciones para tratar de poner en marcha un plan de revitalización de la comarca.
La sucesión
Galdames cuenta ahora mismo con una alcaldesa en funciones: Rakel Larruskain. Su nombramiento se oficializará en diciembre. Bildu estudia llevar el caso a los tribunales.

El alcalde hizo caso omiso de esta recomendación. A Larrucea le sucederá su compañero Raquel Larruskain. Su nombramiento oficial se producirá en diciembre. Bildu ha exigido la dimisión de todos los ediles jeltzales. Consideran que han guardado «un silencio cómplice». Y no descartan acudir al juzgado por si la actitud del ya exregidor pudiera ser objeto de reproche penal. El PNV evitó ayer pronunciarse sobre este asunto y Larrucea no cogió la llamada de este diario.

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