Vestigios del pasado industrial en la cuenca del Barbadun

Fernando Gómez

Urkullu visita los restos de las ferrerías que se conservan en Muskiz, Sopuerta, Galdames y Arcentales, protegidas desde el mes de julio

SERGIO LLAMAS

El tiempo ha cubierto sus muros de verde y ha devorado las frágiles estructuras de madera, pero la cuenca del río Barbadun ha conservado algunos de los más llamativos vestigios de la industria vasca previa a la revolución del siglo XIX. En un recorrido de 15 kilómetros que abarca los municipios de Muskiz, Galdames, Sopuerta y Arcentales se concentran diez localizaciones que cobijan siete ferrerías, cinco molinos, nueve infraestructuras hidráulicas y cinco puentes de la época. El 26 de julio el Gobierno vasco declaró el paisaje Bien Cultural en la categoría de conjunto monumental. Ayer, el lehendakari, Iñigo Urkullu, visitó la zona y reivindicó «el testimonio» que este entorno ofrece sobre la importancia de la industria «como motor de Bizkaia y de Euskadi», una realidad que ligó al futuro parque tecnológico de la Margen Izquierda.

Urkullu señaló que la protección de todo un paisaje industrial, en lugar de una edificación determinada o un monumento concreto, marca «un punto de vista que trasciende lo que hasta ahora hemos entendido como patrimonio cultural» y permite mostrar «el desarrollo de todo un entorno». Para profundizar en esta perspectiva más amplia, el Gobierno vasco trabaja en una Ley de Patrimonio Cultural cuyo anteproyecto se aprobó en julio y que ahora se debate en el Parlamento.

El Gobierno vasco saca una convocatoria de ayudas de 2,4 millones de euros para elementos protegidos Poner en valor

El País Vasco llegó a contar con 300 ferrerías en el siglo XVI, aunque posteriormente su cifra se redujo a la mitad. Se trata de la concentración más importante en Europa. El menor impacto de la revolución industrial en el Barbadun ha hecho que, en lugar de ser ocupados y reutilizados por industrias modernas, allí todavía se conserven muchos restos previos, dejando testimonio de la importancia que tuvo la siderurgia en la Edad Media.

El asesor para el desarrollo del Patrimonio Cultural, Imanol Agote, avanzó que en los próximos días el Ejecutivo autonómico sacará una convocatoria de ayudas con una partida de 2,4 millones de euros para desarrollar durante los próximos tres años proyectos de puesta en valor en este tipo de elementos protegidos. De la decena de unidades productivas incluidas en la calificación como Bien Cultural del paisaje industrial del Barbadun, hasta la fecha sólo se encontraba protegida la ferrería de El Pobal, en Muskiz.

Por la vía verde

Junto a ella, ahora se protegen otros conjuntos de ferrerías, molinos e infraestructuras hidráulicas repartidas por Santelices, Llantada, Uribai, Pendiz, Valdiban, La Olla, Bilotxi y Olabarrieta. El lehendakari visitó ayer este último, ubicado en Sopuerta y cuyos orígenes se remontan a 1550. Sus ruinas permanecen junto al recorrido del antiguo tren minero entre Castro y Traslaviña (Arcentales), que ahora forma parte de la vía verde. En el mismo entorno perduran también los restos de un cargadero de mineral de finales del XIX.

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