Centenares de vecinos de Santurtzi salen a la calle para apoyar a la última víctima de una agresión sexual en Bizkaia

Asistentes al acto de protesta en Santurtzi. /Luis Ángel Gómez
Asistentes al acto de protesta en Santurtzi. / Luis Ángel Gómez

La joven fue atacada cuando regresaba a casa en la madrugada del sábado al domingo y el autor se dio a la fuga

SILVIA OSORIO

Fin de fiestas con sabor amargo. Un nuevo caso de agresión sexual, un fenómeno delictivo que se repite una y otra vez en las fiestas de verano, empañó el pasado sábado la traca final de los 'cármenes' de Santurtzi. Dos ataques de género en la localidad costera en el escaso margen de una semana; cuatro en la provincia, sumando las agresiones sufridas por una menor en Amorebieta el anterior fin de semana, y por una joven la noche del pasado miércoles al jueves en Barakaldo... Es el desagradable y triste balance de unas celebraciones en las que hay quienes buscan un incomprensible disfrute personal a base de abuso y de atropello a la dignidad del colectivo femenino.

Por ello, centenares de ciudadanos del municipio de la Margen Izquierda volvieron a concentrarse este lunes junto al Ayuntamiento para mostrar su rechazo absoluto a este tipo de conductas que van contra la honorabilidad de las mujeres, así como para expresar su hartazgo y abogar por la «tolerancia cero» para combatir esta lacra. La concentración, que fue silenciosa y duró cinco minutos, fue convocada por la Corporación local, con el apoyo unánime de todos los partidos, en señal de condena por la agresión sufrida por una mujer a las 6.30 horas de la madrugada del sábado al domingo. Según confirmó el concejal de Seguridad Ciudadana, Iván López, el incidente se produjo en la calle Murrieta, una zona cercana al recinto festivo, pero de uso residencial, por lo que presumiblemente la víctima regresaba a su domicilio tras la última noche de jarana.

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A diferencia del caso anterior, que tuvo lugar en un local de hostelería cuando una joven de 26 años se quedó adormilada en un sofá, el ataque de la noche del día 23 fue en plena calle. La chica fue asaltada por el individuo, del que no han sido facilitados datos. El agresor logró realizarle diversos «tocamientos», pero tras mantener un «forcejeo», la mujer consiguió zafarse de él y éste «se dio a la fuga», por lo que tanto la Ertzaintza como la Policía Local de Santurtzi se encuentran investigando su identidad y paradero. La agredida acudió de inmediato a la comisaría de la Guardia Urbana para cursar la pertinente denuncia y fue atendida por los miembros del cuerpo y de la policía autonómica. «Es algo a lo que animamos. En cuanto se vea cualquier conducta de este tipo, aconsejamos que se denuncie. En el primer caso, fueron las personas que estaban en ese local las que llamaron a la Ertzaintza y hay que agradecerles su colaboración para detener al agresor», señaló la alcaldesa de Santurtzi, Aintzane Urkijo.

Las campañas de sensibilización contra las agresiones sexistas, que se suceden desde hace unos años, calan hondo en la sociedad pero no surten todo el efecto deseado. Por ello, el equipo de Gobierno contempla intensificar de cara al próximo año este tipo de iniciativas. La edil jeltzale, además, se congratuló por la contundente respuesta de la ciudadanía ante las agresiones sexistas, ya sean con violencia o sin ella. Ayer, el entorno de la casa consistorial volvió a estar de bote en bote. «La gente está muy concienciada con este tema. La vez anterior la concentración se convocó de la mañana para la tarde y la respuesta fue tremenda».

Más mano dura

La protesta reunió a un buen número de asociaciones del municipio. Desde Marimatraka Santurtziko Talde Feminista, colectivo feminista de la localidad, repudiaron este nuevo acto delictivo contra la mujer y lamentaron que a las víctimas se les juzgue, una de las razones por las que en muchas ocasiones no se acaba interponiendo denuncia. «Porque había bebido, porque iba sola... El clima de fiesta no debe ser un atenuante», criticó la portavoz de la asociación, Josune Eroa, a la vez que lamentó que «lo que tiene que ser un momento de fiesta y disfrute, no lo es en el caso de las mujeres». Por su parte, Blanca Estrella Ruiz, presidenta de Clara Campoamor, que no pudo asistir, reclamó más mano dura a la justicia con el objetivo de combatir esta lacra. «Si en una fiesta alguien agrede a una mujer y hay una sentencia ejemplarizante, el siguiente tendrá más cuidado». El problema, a su juicio, es que la justicia está «dando marcha atrás», ya que las condenas son «irrisorias». «La fiscalía en el País Vasco tiene que ponerse las pilas. Necesitamos una justicia que vaya a por todas», reivindicó.

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