«La canción de la 'Macarena' ayuda a llevar el ritmo en una reanimación cardiopulmonar»

Un alumno del centro, Servio Cavia, hace una demostración de RCP con el muñeco de prácticas. / S. LL.
Un alumno del centro, Servio Cavia, hace una demostración de RCP con el muñeco de prácticas. / S. LL.

2.000 alumnos y 200 trabajadores del centro Somorrostro de Muskiz han aprendido técnicas de primeros auxilios «para salvar vidas»

SERGIO LLAMAS MUSKIZ.

Si ocurre una situación de emergencia, los cerca de 2.000 alumnos del Centro de Formación Somorrostro están preparados para plantarle cara. Gracias a la colaboración con el departamento de Salud Pública del Gobierno vasco, el Ayuntamiento de Muskiz y la OSI Ezkerraldea Enkarterri Cruces de Osakidetza, todos los estudiantes y los 200 docentes y trabajadores del Somorrostro han recibido formación en primeros auxilios.

«Hace unos años instalamos un equipo desfibrilador en el centro , pero no nos conformábamos. Queríamos dotar a la gente de las competencias y el conocimiento necesario para saber cómo actuar en una situación de emergencia, y que pudiera salvar una vida», explicó ayer el director del centro Somorrostro, Javier Laiseca. Así, han enseñado a sus alumnos técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP), manejo de desfibriladores semiautomáticos (DESA) y la maniobra Heimlich para prevenir atragantamientos

Además de la implicación del profesorado, el programa ha contado con la participación de personal de los centros de salud de Muskiz y Sodupe (Güeñes). De este primero son la enfermera de pediatría Clara González y la médico de cabecera Paqui Galán, que ayer valoraban muy positivamente la experiencia. «Los chavales en general se han implicado mucho. Han entendido que se trata de situaciones de vida o muerte, y que cuanto más rápidamente se actúe la eficacia es mayor», defendieron las dos profesionales, que también están fraguando un proyecto de formación dirigido al alumnado de Primaria, en este caso adaptado a sus capacidades para que sepan reconocer una emergencia y saber cómo deben pedir ayuda.

«En unas tres horas»

Tras recibir la formación, los alumnos del Ciclo de Prevención de Riesgos Profesionales se convirtieron en profesores para otros estudiantes. «Enseñamos la frecuencia 30-2, que es la que se utiliza para la reanimación cardiopulmonar. La canción de la 'Macarena' ayuda a llevar el ritmo», detalló Sergio Cavia, matriculado en el primer curso. El joven aseguró que, «en unas tres horas ya se puede aprender a salvar una vida».

Así lo corroboró el director de la OSI, Juan Miguel Campayo. Él afirmó que en su experiencia laboral ha conocido casos donde la ayuda ante un atragantamiento llegó demasiado tarde, cuando «una sencilla maniobra podría haber salvado una vida». La coordinadora de Salud Pública en la comarca, Concha Cadiñanos, felicitó la formación realizada en el centro Somorrostro, que calificó como el «colofón» a un proyecto iniciado en 2005, con un acuerdo de colaboración entre Educación y Salud.

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