El barrio de Galindo sigue sin ver la luz

En 2008 el barrio entró dentro del PGOU tras años de lucha. / E. PÉREZ
En 2008 el barrio entró dentro del PGOU tras años de lucha. / E. PÉREZ

Esta zona marginal de Trapagaran continua a la espera de que la Diputación realoje a los vecinos en las viviendas que se iban a construir en San Gabriel

ENEKO PÉREZTrapagaran

Construido a principios del siglo XX, cuando el precipitado desarrollo industrial de la Zona Minera provocaba que las viviendas quedasen emplazadas a escasos metros de las fábricas, el barrio de Galindo, en Trapagaran, languidece estos días. Es un lugar marginado. La zona, que apenas cuenta con algo más de 60 familias censadas, se mantiene en un limbo legal desde que el Ayuntamiento llegase a un acuerdo con la Diputación de Bizkaia para tirar abajo esta barriada decadente que, sin duda, se encuentra en su particular ocaso.

La idea original de los rectores municipales era la de realojar a todos los vecinos en el barrio de San Gabriel, donde el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobado en marzo de 2014 preveía construir cerca de 500 viviendas, de las que más de la mitad iban a ser de protección oficial. Sin embargo, la irrupción de la crisis económica frenó cualquier intento de extirpar de la localidad minera este peculiar apéndice residencial. Ahora, enjaulados entre los terrenos baldíos de una empresa abandonada, el Eje del Ballonti, la Supersur y la Variante Sur Ferroviaria, algunos vecinos se preguntan qué va a ser de este lugar al que los años cada vez le pesan más.

José Manuel Carcedo está empadronado en Sestao, pero hasta hace poco vivía en «el Galindo de Trapagaran». Se crió ahí y, a sus 47 años, ha visto cómo el barrio ha ido degenerando hasta convertirse «en un lugar triste, sombrío, sucio y que a las noches puede llegar a ser incluso peligroso». Según él, todos los partidos políticos del pleno opinan que estas viviendas deberían ser derruidas, «pero siempre alegan lo mismo: no hay dinero». Asimismo, critica que en los últimos dos años «lo único que hayan hecho ha sido poner un semáforo y arreglar unas aceras. Eso no es suficiente».

En el barrio, encajado entre terrenos baldíos y la Supersur, hay apenas 60 familias censadasEl PGOU aprobado en 2014 preveía construir cerca de 500 viviendas en la zona de San Gabriel

La iniciativa privada

Para Xabier Cuéllar, alcalde del municipio, el tema también resulta «muy delicado». El regidor jeltzale, que ya en sus tiempos en la oposición reclamó al entonces gobierno socialista «hacer algo con un barrio que no reunía las condiciones para vivir», admite que la situación actual no ha mejorado. «Están en tierra de nadie y es obvio que esta gente merece un sitio más digno para vivir», valora con mesura. En estos momentos, su equipo de gobierno está a la espera de que la sociedad pública Azpiegiturak, titular de los terrenos de San Gabriel, acepte reunirse con ellos. «Ya sabemos que una urbanización no se hace de la noche a la mañana, pero al menos queremos que vuelvan a activar el plan», reclama.

Con todo, el primer edil reconoce que el ente foral, en estos momentos, «no es partidario de construir pisos». Ante esta postura, Cuéllar no descarta la posibilidad de proponer «la entrada de la iniciativa privada. Hay demanda de pisos vacíos, es algo que se está viendo en los bloques que se están construyendo en la plaza de la calle 1 de mayo». Mientras espera ese acercamiento entre ambas partes, Galindo sigue tornándose cada vez más gris.

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