Barakaldo sube los impuestos un 1,8% gracias al acuerdo entre el PNV y el PSE

La medida, tras dos años con las tasas congeladas, contó con el rechazo de EH Bildu, Irabazi y PP, que habían presentado medio centenar de enmiendas

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

Los impuestos, tasas y precios públicos de Barakaldo subirán un 1,8% el próximo año, lo que se corresponde con el incremento del IPC interanual relativo al pasado mes de septiembre. Así lo aprobó ayer el pleno de Barakaldo con los votos favorables del PNV y el PSE, y los votos en contra de EH Bildu, Irabazi y PP, que criticaron «el rodillo» impuesto por ambas formaciones ante la negativa de incluir ninguna de sus enmiendas.

El grupo socialista, que en julio había dado por roto su pacto de estabilidad con el PNV, aunque respetaba el acuerdo de mínimos suscrito por las ejecutivas nacionales para impuestos y presupuestos, destacó la inclusión de dos propuestas para extender la progresividad fiscal a las tasas por bodas y de cementerios. La primera se reduce un 30% -más de 30 euros- para los contrayentes con ingresos brutos mensuales por debajo de los 1.162 euros (la tasa normal es de 104.04 euros). En cuanto a la segunda, quienes acrediten unos ingresos inferiores a 786,39 euros estarán exentos de los gastos por extracción y traslado de restos y de cadáveres, obras en los nichos, panteones y lápidas, así como por la incineración. Las viudas que superen esos ingresos recibirán una bonificación del 50%.

El concejal de Hacienda, Danel Sola, señaló que, «tras dos años con las tasas e impuestos congelados», el incremento ahora del 1,8% «tiene como objetivo garantizar la cobertura de los servicios públicos y el progresivo desarrollo de la ciudad». Según defendió, se trata de la actualización «más ajustada posible» para este fin, ya que señaló que el IPC interanual ha llegado a rozar el 3% algunos meses.

La concejala del PSE Olga Santamaría reivindicó durante el pleno que el PSE «ya introdujo en el pasado la progresividad fiscal en los principales impuestos y tasas».

EH Bildu e Irabazi, que habían presentado conjuntamente 33 enmiendas parciales y una a la totalidad, manifestaron que el proyecto aprobado «ignora completamente la proporcionalidad». El portavoz de EH Bildu, Iker Rahona, denunció la «exclusión automática y sin debate ni contraste» de todas las propuestas presentadas por el resto de grupos y que «garantizan la continuidad de un modelo de gestión, el de las privatizaciones, en beneficio de una minoría para detrimento de la gran mayoría».

«No a coro»

También el representante de Irabazi, Eder Álvarez, acusó a PNV y PSE de «amnesia» al olvidar «lo mal que se llevan» y «entonar a coro el no, no y no hasta en 52 ocasiones» para rechazar las enmiendas de la oposición. Junto al portavoz de EH Bildu, defendió propuestas como una tarjeta de OTA para comerciantes y hosteleros con un coste de 170 euros anuales, frente a los 370 que supondrá la tarifa de 1,27 euros diarios, y un nuevo reparto del coste de basuras «para evitar que un bar de bocadillos que abre los fines de semana pague lo mismo que un restaurante del Megapark», añadieron.

La portavoz del PP, Amaya Fernández, subrayó «la puntualidad espartana que contrasta con la espontaneidad del debate de los presupuestos» y lamentó que el 1,8% planteado para la subida no se corresponde con la que le van a aplicar a los trabajadores. «Se compadece mal con la realidad», reivindicó.

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