«Barakaldo no se para; con o sin pacto con el PSE, hay que seguir avanzando»

Amaia del Campo, en su despacho del Ayuntamiento en 2015, poco después de tomar posesión. / F. G.

La alcaldesa, del PNV, niega haber incumplido el acuerdo con los socialistas y tiende la mano al resto de formaciones

SILVIA OSORIO BARAKALDO.

En Barakaldo se ha abierto un periodo de incertidumbre para los dos años que restan de legislatura. La ruptura del pacto de estabilidad entre el equipo de Gobierno del PNV y el grupo socialista no pone en peligro cuestiones de calado para una institución local como son los presupuestos y las tasas. Así lo marcan las estrategias de sus ejecutivas. Sin embargo, con 8 concejales de 27 posibles, los jeltzales tienen escaso margen de maniobra para sacar adelante sus políticas.

Son conscientes de que se avecinan tiempos complicados. Por ello, la alcaldesa fabril, Amaia del Campo, tendió ayer la mano al resto de grupos políticos con representación plenaria -EH Bildu, Irabazi y PP- para buscar «acuerdos» y que proyectos relevantes que aún están por aprobar, como son las modificaciones en la OTA y en el Kbus, no se queden enquistados. «Barakaldo no se puede parar. Con o sin pacto de estabilidad, hay que seguir avanzando. Seguiremos hablando con todos y de todo», anunció.

Guiños al PSE

Mejoras laborales.
El PNV ha dotado de «estabilidad» a los trabajadores contratados con programas temporales convirtiéndoles en funcionarios interinos. Además, se ha ordenado el abono de la paga extra que se les debía años atrás y se ha puesto en marcha la realización de una Valoración de Puestos de Trabajo, una reivindicación histórica de la plantilla. También se ha creado una mesa de negociación con los sindicatos para un nuevo convenio.
Apertura del SAC.
Otro de los guiños al PSE en el pacto de estabilidad fue la apertura de nuevas oficinas del Servicio de Atención Ciudadana (SAC). Se pusieron en marcha en octubre del año pasado y permitieron mejorar la gestión de las consultas vecinales. Asimismo, se prevén próximas aperturas de oficinas virtuales.
Albergue permanente.
El nuevo albergue permanente de Barakaldo, ubicado en el polideportivo de Lasesarre, ha sido otro de los puntos cumplidos del acuerdo. Tiene capacidad para acoger hasta a un total de 28 personas. Además, se han promovido los presupuestos participativos.

Del Campo calificó como «una lástima» que los socialistas hayan aniquilado un acuerdo que se mantiene en otros ayuntamientos vascos y tildó de «disculpas incomprensibles» los argumentos dados. Con semblante serio y arropada por el portavoz de la Corporación, Jon Andoni Uria, la regidora enumeró los argumentos que avalan que el PNV ha cumplido su parte frente a los socialistas. «No hemos traspasado ninguna línea roja», aseguró basándose en la «estabilidad» dada a los trabajadores contratados con programas temporales al convertirlos en funcionarios interinos. Además, recordó que se han materializado los «objetivos fijados en el acuerdo» con iniciativas como la apertura de nuevas oficinas del Servicio de Atención Ciudadana (SAC), la puesta en marcha del Libro de Atención Ciudadana, del nuevo albergue permanente o los presupuestos participativos, entre otros. En el ámbito laboral, uno de los aspectos fundamentales del pacto, también se han conseguido «avances» en varios aspectos.

Enmiendas aprobadas

La portavoz socialista, Ana Belén Quijada, señaló entre las razones para romper el acuerdo el Servicio de Atención Domiciliaria (SAD). «El servicio salió a adjudicación con unos pliegos idénticos a los utilizados por el PSE anteriormente. Además, según destaca el secretario municipal en su informe, los pliegos prevén expresamente la subrogación del personal y otras medidas de garantía social», contraatacó la alcaldesa fabril. El cierre del colegio La Milagrosa ha sido otro de los motivos que han hecho explotar a los socialistas, apuntando a Del Campo como la culpable del despido del personal del centro. «Ni el alcalde que gobernaba entonces abrió el colegio ni la alcaldesa actual lo cierra», advirtió Uria.

Pese a que estos dos años han sido un contante tira y afloja entre ambas formaciones, el pacto supramunicipal les aboca al entendimiento en materia de presupuestos. El acuerdo continuará y prueba de ello fue que ayer, en la Comisión de Hacienda, el PNV aceptó todas las enmiendas de los socialistas para sacar adelante las cuentas del próximo ejercicio, que se votarán el próximo jueves en el pleno: «El PNV es un partido de palabra». Entre las propuestas del PSE, dos líneas de ayudas para facilitar la emancipación a los jóvenes, así como el impulso del Plan de Retorno del Talento para analizar medidas que faciliten la vuelta y la inserción laboral de vecinos que se han visto obligados a buscar un empleo en otra ciudad.

En cambio, el equipo de gobierno desestimó las enmiendas parciales presentadas por el resto de grupos. Por ello, las palabras de Del Campo «tienen credibilidad cero», según criticó Eder Álvarez, concejal de Irabazi. «Nosotros siempre hemos estado dispuestos al diálogo. Esperaremos a ver qué pasos dan, pero sus decisiones las han tomado hasta ahora de manera unilateral», recriminó.

Una ruptura «ficticia»

En la misma línea se pronunció el representante de EH Bildu, Endika Abad, a quien la actitud de la alcaldesa le parece «kafkiana». Por su parte, la portavoz popular, Amaya Fernández, tildó de «ficticia» la ruptura y manifestó su «preocupación» por que el PNV pueda tirar de la oposición de izquierdas para sacar adelante sus propuestas. El grupo socialista declinó realizar más declaraciones. Por su parte, las ejecutivas vizcaínas del PNV y del PSE se reunieron ayer para analizar de forma conjunta la ruptura del pacto. Los dos partidos consideran que lo ocurrido en el municipio fabril no afecta al acuerdo global.

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