Absuelta de ayudar a un hombre a que su novia mantuviera relaciones 'sados' a la fuerza con ambos en Getxo

La Audiencia de Bizkaia ve probado que la víctima sufrió una «brutal agresión sexual», pero el informe forense no ha encontrado restos biológicos de la acusada en su cuerpo. El varón no ha podido ser juzgado al no comparecer en sus citaciones

EFE

La Audiencia de Bizkaia considera probado que una mujer sufrió una brutal agresión sexual, en la que fue obligada a mantener relaciones sexuales sadomasoquistas, en su casa en Getxo en 2014, si bien ha absuelto a una coacusada de ese delito y no ha podido juzgar al novio de la víctima y principal acusado del ataque, declarado en rebeldía.

La sentencia de la sección sexta de la Audiencia vizcaína ha aclarado que el novio de la víctima y principal acusado de haberle ocasionado lesiones compatibles con un agresión sexual no compareció en varias ocasiones en las fechas señaladas para celebrar el juicio y, finalmente, en febrero de 2017 se le declaró en rebeldía.

De esa manera, el tribunal decidió celebrar el juicio contra la coacusada, Pilar, y en su resolución ha considerado probado que el 19 de abril de 2014 la víctima tuvo que ser atendida en un hospital con numerosas lesiones por todo su cuerpo, entre las que cita erosiones en los pezones, en la vagina y el ano, una quemadura posiblemente hecha con un cigarro y una hemorragia en un ojo.

La Sala ha indicado que la agresión se produjo en el piso que la mujer compartía con el acusado rebelde, pero ha considerado que no está probado que la coacusada participara en los hechos. La resolución recoge el relato de la víctima, quién describió a su compañero como «violento, dominador y manipulador» y contó episodios anteriores de maltrato durante su convivencia.

Según aseguró, la noche de autos la acusada se encontraba en el piso de la pareja y el hombre obligó a la víctima a mantener relaciones sadomasoquistas con ambos, quienes le introdujeron objetos por su vagina y por el ano, mientras la acusada «ejercía de ama». La víctima denunció que le introdujeron speed en la boca y el ano, y que el hombre le ató las manos y, finalmente, la dejó encerrada en una habitación. Ella añadió que su compañero la obligaba a consumir droga.

Restos biológicos

La acusada, por su parte, negó los hechos y aseguró que aquella noche solo presenció una pelea entre la pareja. La sentencia recoge el informe del forense que detallaba que «la denunciante fue objeto de una brutal agresión» con lesiones que no pudo infligirse ella misma y que sí son compatible con su relato.

Sin embargo, la Sala explica que no hay pruebas que impliquen a la acusada en esa agresión ya que no hay restos biológicos de ella ni sobre el cuerpo de la víctima ni sobre un objeto de uso sexual hallado en la vivienda, y además el relato de la denunciante es muy «confuso».

El tribunal señala la circunstancia de que tanto la víctima como la acusada eran consumidoras de droga y que es probable que en el momento de los hechos ambas estuvieran afectadas «por drogas de gran potencia como speed y cocaína, mezcladas con alcohol» que reconocieron haber tomado, lo que puede llevar a la denunciante a implicar a su conocida en esa agresión, en un relato que podría ser inventado, con inexactitudes e incoherencias.

Por ello, aunque considera acreditado que la víctima sufrió «una brutal agresión», la Audiencia de Bizkaia no ve acreditada la participación de la acusada y por tanto, la absuelve.

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