El Correo

Sestao se quita «el sambenito» del paro

Ainhoa y David dejaron la lista del paro el pasado año.
Ainhoa y David dejaron la lista del paro el pasado año. / Yvonne Fernández.
  • Ainhoa y David ponen rostro a la recuperación en la localidad fabril, que ha dejado de ser la que más desempleados tiene de Euskadi

Tras años encabezando el ranking de los municipios del País Vasco con mayor índice de desempleo, el paro le da un respiro a Sestao. La localidad fabril cerró 2016 con una tasa del 21,2 %, lo que se traduce en 2.709 vecinos de Sestao en paro, 298 menos que el año anterior. Durante 2016 se produjo una caída leve, pero progresiva y estable en materia de desempleo. El primer trimestre fue el más duro, con hasta 3.190 personas en el mes de febrero, pero a partir de mayo consiguió bajar de la barrera de los 3.000 y alcanzar los 2.709, dato con el que se cerró diciembre.

Según los datos del INE, habría que retrotraerse hasta septiembre de 2011, cuando había 2.742 desempleados registrados, para encontrar un periodo con datos similares a los actuales. Porque desde enero de 2012 no se ha bajado de la barrera de 3.000 personas sin trabajo. El máximo histórico se registró en abril de 2014, con 3.538 desempleados.

«Es un alivio quitarnos ese sambenito de ser el municipio con más paro de toda Euskadi. Ya se venía generando una dinámica positiva desde 2015, si bien 2016 ha sido un año para tenerlo de referencia. La Naval ha tenido muchísima carga de trabajo, pero no hay que olvidarse de la difícil situación que estamos atravesando con la acería», indica el alcalde de la localidad, Josu Bergara, consciente de que el pueblo aún está lejos de conseguir reducir esta tasa a su mínima expresión.

Aunque el Ayuntamiento no tienen una varita mágica, sí cuenta con un plan para incentivar la generación de empleo. «Hay que seguir facilitando la llegada de nuevas empresas, que crean puestos de trabajo directo y también indirecto, y seguir apostando por los planes de empleo, la formación con compromiso de contratación y los programas que se desarrollan a través del Behargintza». Todo con el firme objetivo de «mantener o incluso mejorar estas cifras este año para recuperar la confianza», sostiene Bergara.

Nuevas oportunidades

Ainhoa Barrondo y David Márquez son dos vecinos de la localidad fabril que encontraron empleo en 2016. Para Ainhoa, cajera en Bricomart, el desembarco de esta multinacional en Sestao supuso que le tocase «la lotería. Me incorporé a la empresa en abril, tres meses antes de su apertura, para iniciar su implantación. Me encargué con el resto del equipo de recibir todos los productos y colocarlos», explica. Con un contrato indefinido de 30 horas semanales, a sus 44 años ve al fin la «tranquilidad» y la «estabilidad» que buscaba para hacer frente a la hipoteca y criar a sus dos hijos.

Por su parte, David, que tiene 35 años, trabaja como operario de producción en ITP PCB. El 30 de marzo hará un año. Antes había pasado 18 meses en el paro. Es técnico superior en Comercio y Marketing, pero ha ido formándose en áreas bien dispares en función de las oportunidades que le han surgido. El año pasado dejó su currículum una mañana en una ETT y a la tarde le llamaron. «De momento me han ido renovando cada tres meses, pero su idea es hacerme ya indefinido. Estoy contento y me gustaría quedarme», asegura. Si lo consigue, piensa buscar un piso para independizarse de sus padres.

Temas

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate