«Vamos a seguir con el encierro»

Parte de los mayores que permanecen concentrados en la Nagusien Etxea de Romo. / PEDRO URRESTI
Parte de los mayores que permanecen concentrados en la Nagusien Etxea de Romo. / PEDRO URRESTI

Veinte mayores duermen en el suelo de la Nagusien Etxea de Romo para mostrar su rechazo al futuro derribo del edificio

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

Los jubilados de Romo tuvieron ayer un día intenso. En realidad comenzó la noche anterior con el encierro nocturno en la sede del Nagusien Etxea. Una medida que han adoptado ante el futuro cierre de las instalaciones -la previsión del gobierno local es derribar el inmueble y levantar allí viviendas protegidas- con el fin de mostrar su enérgico rechazo a una decisión que no comparten. Pero los mayores de Romo no están solos. Muchas personas del barrio quisieron acercarse ayer a trasladarles su apoyo y se sumaron a la manifestación de la tarde, a la que asistieron 500 personas según los organizadores y 300 en datos de la Policía Local.

«Los jubilados hemos conseguido un respaldo enorme contra el derribo. Nos ha hecho una tremenda ilusión ver a mucha gente joven», confesó el responsable de la Plataforma Antiderribo de Romo, José Mari Murillo. Algunos de ellos incluso tomaron las posiciones delanteras en la marcha y portaron la pancarta en la que se leía 'Erromoko Nagusien Etxea. No al traslado, no al derribo, sí al centro de día'.

La primera noche de encierro resultó exigente para los 20 mayores que decidieron dormir en esterillas sobre el suelo. «Ha sido duro. Hemos dormido lo que hemos podido. Hay que tener en cuenta que somos personas mayores, pero vamos a seguir encerrados», comentó el responsable de la Plataforma Antiderribo. El respaldo que les demostró ayer el barrio les insufla ánimos para continuar. «A lo largo del día de ayer se acercaron muchos vecinos a preguntar cómo estábamos tras el encierro; se han preocupado de que estuviésemos bien. Y muchos jóvenes nos han ayudado durante el día y han venido a la manifestación», relataba satisfecho Martín.

La jornada reivindicativa de ayer se precipitó tras la conversación mantenida el pasado martes por los representantes de la Nagusien Etxea con los responsables de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Getxo. El encierro empezó un día antes de lo que habían planeado por el «malestar» generado entre los pensionistas. Tras la asamblea interna del miércoles decidieron dar el paso de forma inmediata. Efectivos de la Policía Municipal se presentaron muy pronto en las instalaciones de la sede situada en la calle Lope de Vega. Les obligaron a identificarse ante la disconformidad de los mayores.

En la reunión mantenida el martes conel Ayuntamiento les informó que podían utilizar la planta baja del edificio mientras no se hiciese efectivo el traslado a la Romo Kultur Etxea (RKE). Incluso anunció que hoy mismo trasladarán ya algunos servicios -peluquería, masajes y podología a las nuevas instalaciones- y seguirán el 28 de mayo con otros. Las autoridades locales argumentan que no se van a duplicar servicios en la sede actual de los mayores y en la nueva de la RKE. Ayer hasta Guk mostró su apoyo a los mayores, que ven la sede actual más apropiada porque es un espacio más amplio, que usan ellos solos y que incluso goza de un amplio exterior inexistente en la nueva Kultur Etxea.

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