Los suelos de la antigua gasolinera de Algorta serán analizados para conocer su nivel de contaminación

La antigua gasolinera de Algorta, desmantelada. /PEDRO URRESTI
La antigua gasolinera de Algorta, desmantelada. / PEDRO URRESTI

El resultado de los estudios determinará las actuaciones necesarias para regenerar unos terrenos a los que se quiere dar un uso público

TXEMA IZAGIRRE

El Gobierno vasco reclama la realización de más sondeos a los responsables de la gasolinera de Algorta para conocer el nivel de contaminación de sus suelos. Las pruebas comenzarán el lunes, durarán aproximadamente cuatro días, y los vecinos las sentirán en la carretera porque afectarán al tráfico de la calle Algortako Etrobidea al tener que ocupar el carril más cercano a estas instalaciones.

El Ejecutivo autónomo ha solicitado realizar más pruebas tras las efectuadas por los técnicos hace unos meses. Este paso es obligatorio para este tipo de instalaciones, consideradas potencialmente peligrosas porque almacenan carburantes en depósitos subterráneos y se pueden producir filtraciones.

El Ayuntamiento de Getxo ya ha concedido la licencia para realizar las tareas precisas, encaminadas a cumplir con las medidas medioambientales exigidas. Una vez conocidos los resultados de los análisis realizados por los expertos, al Gobierno vasco le tocará definir las actuaciones precisas para desmantelar esta estación que ya quedó fuera de servicio en julio de 2017. Las pruebas determinarán si hay algún tipo de contaminación en el suelo a causa de posibles filtraciones o lo contrario.

En cualquier caso, la empresa Repsol será la encargada de realizar los trabajos ncesarios para dejarlo todo en regla e iniciar la cesión de los terrenos al Ayuntamiento de Getxo. ¿Qué harán allí? Un portavoz municipal declaró que se realizará «un uso adecuado del entorno».

Sin valor industrial

Los responsables del equipo de gobierno -formado por PNV y PSE- todavía no tienen claro su uso definitivo, pero están dispuestos a estudiar una propuesta que ya lanzó EH Bildu. Si al final prospera, ésta consistiría en utilizar la estructura de la tejavana como una marquesina para albergar una parada de autobús.

La otra duda surge sobre si se mantendrá el resto de elementos como curiosidad para la ciudadanía. «No es patrimonio industrial», aseguran fuentes municipales, para demostrar que no tienen un valor especial, ni sobre las instalaciones pesa ningún tipo de protección. No obstante, las mismas fuentes apuntaron a que «se podría dejar como un elemento simbólico característico de una época».

Para eso habría que retroceder a la década de los 60, en que los coches empezaron a popularizarse entre la población, sobre todo tras la fabricación del Seat 600, el utilitario más vendido. Eso convirtió a las gasolineras -entonces denominadas ‘surtidores’- en un servicio básico muy solicitado, aunque fueran de titularidad privada.

Prueba del éxito son las colas que se generaron durante décadas a causa de los numerosos clientes de estas instalaciones, que llegaban a colapsar un carril, el de acceso al centro de Algorta. Pero aquello se acabó. Actualmente, la tendencia es sacar las estaciones de servicio a los extrarradios de la ciudad.

Los primeros pasos ya se han dado. La primera gasolinera en eliminarse fue hace varios años la situada en el corazón urbano de Las Arenas. Ahora está en pleno proceso de desaparición la de Algorta, que está vallada desde antes del verano de 2016.

Después le tocará el turno a la de Neguri. Esta se puso en marcha en 1919 y la concesión expiará en 2019, el año próximo. El contrato a los seis trabajadores de estas instalaciones ha sido subrogado.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos