Recogen tapones para tratar a un bebé de Urduliz con parálisis cerebral

Araitz tiene un año y su tratamiento es muy costoso. E. C, /
Araitz tiene un año y su tratamiento es muy costoso. E. C,

La familia busca recaudar fondos para cubrir las necesidades de la pequeña Araitz, que sufre la enfermedad tras contraer meningitis

GABRIEL CUESTA URDULIZ.

Los tapones de plástico ya no solo sirven para cerrar las botellas. En los últimos años su recogida se ha convertido en una forma de recaudar fondos para combatir enfermedades o, al menos, conseguir que sean más llevaderas para los que las padecen. Pilar Nieto, una vecina de Urduliz, inició hace apenas una semana una campaña de recogida de estos elementos para conseguir fondos para poder cubrir las necesidades de su sobrina, la pequeña Araitz, que sufre parálisis cerebral derivada de una meningitis. Su petición no ha caído en saco roto y más de 1.500 personas han compartido su publicación en Facebook. «La repercusión nos ha pillado un poco por sorpresa. Llevamos menos de una semana y la solidaridad de todos nos ha desbordado», explica Pilar Nieto, su tía y principal organizadora de la iniciativa. Según recuerda, cada tonelada equivale aproximadamente a 300 euros.

El Gobierno vasco denegó la subvención solicitada por la familia y Araitz necesita algunos materiales que resultan caros. Por ejemplo, su colchón postural cuesta 2.000 euros. También precisa de un molde para la cadera y de tratamiento especializado. El problema es que su crecimiento obliga a que estos materiales tan costosos tengan que cambiarse constantemente por otros más adecuados. De momento, la pequeña acude a terapia tres veces a la semana al hospital de Cruces y dos a Aspace Bizkaia. «Tiene afectado casi todo el cerebro y puede que pierda la visión. Sonríe, pero no es una sonrisa social. Está muy quieta y callada» cuenta su tía. «Ha sido muy duro, ha estado cinco meses ingresada en Cruces, pero es una luchadora». La campaña se está expandiendo por Bizkaia a velocidad de vértigo. Una veintena de localidades ya cuentan con puntos de recogida habilitados en diferentes barrios o en el centro. En total, ya hay más de medio centenar de lugares en los que pueden depositarse. Empezando por Urduliz, donde también se recopilan en el Ayuntamiento y en la Casa de Cultura, aunque también pueden entregarse en Sopela, Getxo, Erandio, Mungia y Bilbao, entre otras localidades. Araitz también ha conseguido sensibilizar a personas de fuera de Euskadi.

En la localidad cántabra de Santillana del Mar ya hay puntos de recogida y vecinos de León, Asturias y Ávila se han puesto en contacto para colaborar con la causa. «Incluso una chica de Orense nos va a mandar los tapones por correo», cuenta Nieto, que ha cogido las riendas de la campaña porque los padres de Araitz necesitan estar «casi todo el tiempo con ella» aunque no descartan nuevas fórmulas para recaudar fondos. Los fines de semana se reúnen en casa de Pilar para hacer collares, anillos y pulseras. También una profesora de zumba les ha ofrecido dar clases desinteresadamente. «No queremos demasiado. Solo el dinero necesario para mantenerla», explican los familiares de la pequeña.

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