El rechazo de la oposición obligará a reformular las cuentas de Sopela

Pleno en el ayuntamiento de Sopela/JORDI ALEMANY
Pleno en el ayuntamiento de Sopela / JORDI ALEMANY

El gobierno local, de PNV y PSE, necesita que al menos un edil de otra formación se abstenga para sacar adelante el presupuesto

TERRY BASTERRA SOPELA.

El alcalde de Sopela ha incluido la aprobación de las cuentas en el orden del día del pleno de hoy, pero el equipo de gobierno formado por PNV y la única concejal del PSE no cuenta con los apoyos necesarios. EH Bildu y la edil no adscrita han presentado enmiendas a la totalidad del presupuesto y reclaman que éste sea retirado. Orain avanza que votará en contra y DB-TU no va a facilitar la aprobación del proyecto. Es más, en esta formación apuntan que el rechazo de los grupos de la oposición es unánime y que «la única posibilidad» de que las cuentas salgan adelante es que algún concejal de estas formaciones no acuda al pleno.

El presupuesto elaborado por el gobierno asciende a 16,3 millones y entre sus partidas más destacadas está la de destinar 2 a la adquisición de unos terrenos que se puedan poner a disposición del Departamento de Educación para que el Gobierno Vasco construya allí un nuevo instituto. De esta manera se podrán utilizar las instalaciones de Iberre como colegio y poner fin así a los problemas de falta de espacio.

Esta propuesta es la principal baza de PNV y PSE para conseguir el apoyo de alguna de las fuerzas de la oposición en favor de sus cuentas para 2018. El alcalde, Gontzal Hermosilla, reconoce que es probable las cuentas no tengan el apoyo suficiente esta tarde. Por ello no descarta que haya que esperar a principios de 2018 para lograr al menos la abstención de alguno de los grupos de la oposición. «Son los presupuestos para un año preelectoral y eso hace más difícil conseguir apoyos», afirma. Desde el PNV han cargado estos días contra EH Bildu tras conocer que ha presentado una enmienda a la totalidad. El portavoz, Guillermo Vio, insiste en que «no se puede dar un cheque en blanco cuando se nos dice que se invertirán dos millones en adquirir terrenos para un instituto, pero no qué otros bienes vamos a vender para lograr esos millones, dónde están o qué utilidad se les dará a las parcelas que se vendan».

«Trampa»

Manuela Ruiz Vivanco, la edil no adscrita, también considera que las cuentas «no responden a las necesidades de la ciudadanía». Juantxo de Vigo, concejal de Orain, expone que «el alcalde nos propuso que decidiésemos el destino de 120.000 euros. Le contestamos que no y subió la cifra a 1,2 millones. Le pedí que me mandase la propuesta por escrito, pero no nos llegó», asegura. Para el representante de Orain «la partida de 2 millones para el instituto nos parece una trampa para que no votemos en contra». Pese a ello el edil se muestra rotundo en su rechazo. DB-TU alcanzó un acuerdo presupuestario con el gobierno de Sopela al inicio del mandato. Su portavoz, Jon Andoni Gerediaga, se muestra muy crítico con su cumplimiento, por lo que afirma que su partido «ya no confía en ninguna promesa del PNV». Y reclama la materialización de los puntos de aquel acuerdo.

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