«Nosotras también queremos trabajar»

Las trabajadoras realizan una protesta diaria desde el mediodía del jueves. / PEDRO URRESTI
Las trabajadoras realizan una protesta diaria desde el mediodía del jueves. / PEDRO URRESTI

Los limpiadores de una contrata del hospital de Urduliz se «irán al paro» el día 31. Osakidetza les sustituirá por personal laboral

EVA MOLANO URDULIZ.

Los 18 operarios de la limpieza que trabajan en el hospital de Urduliz, 17 mujeres y un hombre, han recibido una carta de despido de su empresa, Limpiezas Villar. El martes 31 será el último que desempeñen su labor en las instalaciones sanitarias. Algunas llevaban trabajando en ellas desde julio de 2016. Osakidetza ha rescindido el contrato con la firma y desde noviembre, todos serán sustituidos por personal laboral. Candidatos de las bolsas de trabajo prestarán el servicio.

En un principio, el Gobierno vasco planeó que empresas privadas se ocuparan de las labores de limpieza, del catering y de la lavandería del hospital, pero los sindicatos de Osakidetza denunciaron que habían prometido no realizar privatizaciones en la Mesa Sectorial de 2008. Impugnaron los pliegos de licitación de los servicios y el Órgano Administrativo de Recursos Contractuales (OARC), un tribunal especializado dependiente del Ejecutivo, les dio la razón. Y aunque recurrieron la resolución de este organismo en los tribunales, Osakidetza va a proceder a contratar personal propio, tal y como solicitan las centrales, para no demorar más la puesta en marcha de las plantas de hospitalización de Urduliz. Y por ello, rescindirá su relación con Villar día 31.

«El dictamen de la OARC es vinculante. Y se va a recurrir a la contratación externa, mediante bolsas de trabajo, tal y como hemos venido haciendo desde los años 90», explicó una portavoz del Departamento. «Ahora corresponde a la firma la adopción de las medidas oportunas para la recolocación de este personal», agregó.

Defender a todos

Pero la contrata de limpieza ha comunicado a las empleadas que, de momento, no hay trabajo. «Estamos contratadas para el hospital de Urduliz y ya no hay posibilidad de que nos recoloquen, al menos a la mayoría. Y muchas tenemos contrato de fin de obra», denuncian. Así que las afectadas, de localidades como Bilbao, Bermeo, Erandio, Berango y Urduliz, «nos quedaremos en la calle». Y con «indemnizaciones irrisorias». «Algunas ni tenemos prestación, al no haber cotizado el tiempo suficiente», explicó Arrate García, una de ellas. «Estamos a favor del empleo público, pero también queremos trabajar. Y vamos a pagar el pato de esta guerra entre Osakidetza y los sindicatos. Nos vamos a quedar sin trabajo cuando ya tenemos la experiencia y la formación, porque dimos un cursillo de cinco días, cuando los que entren ahora lo realizarán en dos», criticaron.

«Los sindicatos deberían defender a todos los trabajadores, y en este caso se ve que no es así», denunciaron. También cargaron contra Osakidetza. «Si en 2008 se comprometió con las centrales a no privatizar más servicios, ¿ por qué contrataron a nuestra empresa de limpieza en junio de 2016?. Que no lo hubiesen hecho. Que ahora se responsabilice de nosotras, que parece que somos la última mierda», dijeron. Las afectadas añadieron que «hemos solicitado una reunión y no hemos tenido respuesta». Y pidieron que se las tenga en cuenta. «Lo que queremos es trabajar. Podrían contratarnos para prestar el servicio. Tenemos la experiencia y los cursos y no haría falta que gastaran más en formación. Hay gente que lleva aquí un año y pico y se conoce muy bien el hospital».

Las empleadas también dudaron de lo que ocurrirá si finalmente, los tribunales no avalan la resolución del Órgano Administrativo de Recursos Contractuales y dan vía libre a Osakidetza para externalizar los servicios. «¿Darán marcha atrás y nos volverán a contratar?», se preguntaron. «Algunas ya tenemos una antiguedad de más de seis meses, por lo que seríamos subrrogables por la siguiente contrata de limpieza. Pero nadie nos ha informado de nada», expusieron.

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