El primer coworking de Uribe Kosta ofrece espacio a 20 trabajadores

Las oficinas, situadas en Urduliz y en las que ya trabajan cuatro empresas, complementan al vivero que la Mancomunidad abrió en 2014

TERRY BASTERRA

Un lugar donde emprendedores, autónomos y pequeñas y medianas empresas puedan compartir un espacio de trabajo, de manera que les permita reducir gastos, aumentar su rentabilidad y establecer sinergias favorables de cara a su actividad profesional. Con ese objetivo ha nacido Coworking Urduliz, el primer espacio de estas características de Uribe Kosta y que busca dar servicio a los profesionales por cuenta propia que necesiten un lugar donde desarrollar su actividad profesional en un ambiente propicio, con todos los servicios con los que cuenta cualquier oficina y a un coste reducido.

Situado en Urduliz, aunque muy cerca del límite con Sopela, la instalación ha sido impulsada por Jorge Cuevas y Urko Etxebarri. «La idea de crearlo surgió por necesidad. Cada uno de nosotros trabajaba en su casa, pero allí no siempre puedes avanzar todo lo que te gustaría, bien por los niños o por cualquier otra cosa. Hicimos una campaña en enero de este año para sondear el interés de gente que, como nosotros, trabajaban en sus hogares, y vimos que no éramos los únicos que necesitábamos un sitio para hacerlo», explican.

Con esta información decidieron apostar por crear un centro de coworking y traer a Uribe Kosta un modelo cada vez más extendido. En julio encontraron en local y tras cuatro meses adaptándolo desde hace semanas está en funcionamiento. Por el momento son cuatro las personas que ya están desarrollando su actividad profesional en esta instalación con capacidad hasta para 20 trabajadores. Se ofrece a los interesados la posibilidad de ocupar un espacio común con otros emprendedores u optar por despachos con capacidad para 2, 4 ó 6 personas, todos ellos más enfocados a las pymes que opten por instalarse en este coworking y ahorrarse los gastos que les supondría alquilar y acondicionar un local por sí solas.

Además de la posibilidad de compartir gastos como son los de internet, luz, agua, impresión o limpieza, esta instalación de dos plantas situada en una nave del polígono industrial también ofrece un ‘oficce’ que puede servir de espacio para tomar un café con compañeros o clientes o de sala de muestras. Esta estancia, así como la sala de reuniones y de exposiciones existentes en el piso superior están a disposición de particulares y colectivos que quieran alquilarlas para poder desarrollar diferentes actividades.

Para Cuevas y Etxebarri uno de los aspectos importantes de este centro es el poder establecer sinergias entre los diferentes profesionales que desarrollan allí su actividad. «El poder compartir dudas con gente que se dedica a otros sectores y te dan una visión distinta es enriquecedor. Además, aunque acabamos de empezar, ya están surgiendo la posibilidad de colaborar en algunos negocios y encargos», comentan. También destacan la flexibilidad de horarios que se ofrecen. «Se entregan unas llaves y el trabajador puede venir cuando quiera. Hemos puesto también una ducha por si alguno quiere salir a hacer deporte un rato para que se pueda asear después». También cuenta con aparcabicis. La instalación complementa al vivero situado en esta misma localidad y que abrió sus puertas en 2014, de la mano de la Mancomunidad de Uribe Kosta.

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