Plentzia blinda la casa de sus cigüeñas

El emplazamiento cuenta con 40 metros de altura. /PEDRO URRESTI
El emplazamiento cuenta con 40 metros de altura. / PEDRO URRESTI

La empresa de telefonía dueña de la antena de la calle Andra Mari permitirá que las aves aniden en lo alto de la estructura

VIRGINIA URIETA PLENTZIA.

Las cigüeñas de Plentzia podrán regresar a su hogar, las alturas de la antena de telefonía ubicada en la calle Andra Mari. Un lugar que han escogido como casa desde hace años, cada vez que vuelven de sus largos viajes hacia tierras más cálidas para pasar el invierno. En agosto de 2016, la Diputación tuvo que retirar el nido que habían levantado con ramas y otros materiales por motivos de seguridad, ya que pueden llegar a pesar más de 100 kilos e incluso llegar a los 400. La empresa propietaria de la estructura instaló, además, unos elementos para que no volvieran a asentarse allí.

Se trata de una especie muy longeva que se caracteriza por su fidelidad hacia el sitio en el que anida, además de por una curiosa testarudez para construir su refugio en condiciones que, en muchos casos, desafían las leyes de la gravedad, por lo que en la práctica, la actuación suponía un «desahucio» para las cigüeñas. Pero el Consistorio y muchos vecinos deseaban que las aves siguieran en la localidad.

Y el alcalde, David Crestelo, emprendió negociaciones con la firma y logró en noviembre que retiraran los elementos que impedían que anidasen. A cambio, eso sí, de permitir la retirada anual del nido, lo que no impide que las aves vuelvan. Así que regresaron a la localidad este año y reconstruyeron su casa.

La pareja ahora ha emigrado junto a sus cigoñinos y la empresa procederá a retirar el nido, pero se ha comprometido, por segundo año consecutivo, a facilitar que regresen a la torreta de 40 metros de altura. Cuando las aves pongan rumbo a Bizkaia, reconstruirán su hogar, como hacen siempre. «El próximo año la compañía tampoco pondrá ningún tipo de obstáculo a que las cigüeñas reconstruyan su nido; por ello esperamos ya su vuelta para que pasen en Plentzia unos meses», explicó el alcalde, David Crestelo, que se ha mostrado satisfecho con las medidas conseguidas.

Ejemplo «exportable»

«El año pasado se pusieron determinados elementos para intentar que las cigüeñas no instalaran ahí su nido, como unas barras e incluso una malla, y decidimos hablar personalmente con la empresa propietaria, con la que hemos conseguido llegar a un acuerdo. Cada año limpiarán la antena pero cuando las cigüeñas no estén y cuando no sea época de cría, y siempre podrán estar ahí cuando regresen. Estamos contentos con los resultados y es una iniciativa que incluso se puede tomar como ejemplo exportable a otros municipios que están viviendo una situación similar», valoró el regidor.

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