era interminable»

Mbai Khole, uno de los protagonistas del montaje. / EL CORREO
Mbai Khole, uno de los protagonistas del montaje. / EL CORREO

Mbai Khole, un vecino de Getxo procedente de Senegal y otras cinco personas narrarán mañana sus vivencias en un singular montaje en Utopian

GABRIEL CUESTA GETXO.

La escuela de teatro de Getxo, Utopian, organiza mañana un montaje muy especial, 'Humanamente Hablando', dentro del proyecto 'Biblioteca Humana'. El público se sentará frente a seis personas que lescontarán con sus propias palabras la historia de su vida a partir de las 20.15 horas. 'Adversidad, superación y fuerza para sonreír' define la biografía de Mbai Khole, uno de los protagonistas. El 'libro' del pasado de este senegalés de 28 años es un ejemplo de que «la vida es cuestión de caerse y levantarse». El joven llegó en una patera de madera juntoa otras 138 personas cuando tenía 17 años a Tenerife tras diez días de viaje.

«No te podías casi ni mover. Estuvimos cinco días sin comer y el agua no era potable. Cada noche era interminable». La decisión de embarcarse la tomó sin consultarlo con su madre. «No me hubiese dejado. Cuando me fui me daban por muerto, porque no me pude poner en contacto con ella hasta cinco meses después». Mbai ha conseguido labrarse una nueva vida en Euskadi. Ahora habla un perfecto castellano y cursa el tercer año de enfermería en Vitoria, donde acude cada día desde Algorta. Sus estudios siempre han ido acompañados de pequeños trabajos para poder mantenerse y enviar una pequeña cuantía a su familia. «Comencé con la venta ambulante, como la mayoría. En 2012 decidí dar el salto y cumplir mi sueño de estudiar», recuerda.

Habrá otras cinco personas que pondrán voz a su propio relato de forma gratuita para los visitantes que acudan al centro de creación Utopian. Una de ellas es Ana María Asama, que 'abrió sus páginas' en uno de los montajes organizados anteriormente. Su biblioteca va ligada a una temática: la pobreza. Algo que ella misma vivió en sus propias carnes con la llegada de la crisis económica. Esta auxiliar geriátrica de 41 años fue incapaz de encontrar un trabajo estable. Una circunstancia que le obligó a recurrir a comedores sociales y la ayuda de su entorno.

«Hay gente a quien le cuesta reconocerlo, pero es necesario normalizar que hay gente en la pobreza. Hay que concienciar de que le puede pasar a cualquiera», dijo. «Si no llega a ser por mi entorno habría acabado en la calle con mis dos hijas. Cuando me salía algo, no me llegaba el sueldo ni para pagar el alquiler», asegura. Lo que más le asombra es ver «la cara de sorpresa» que ponen las personas que escuchan su historia.

Un «tú a tú» de diez minutos

Los espectadores que mañana se acerquen a Utopian escucharán a los «libros humanos» a través de un «tú a tú» de diez minutos. El objetivo es «remover conciencias» con «historias crudas» que «pasan desapercibidas». «Es interactivo. En cualquier momento se puede preguntar por cualquier duda», explica Eider Inunciaga, una de las organizadoras. «Una experiencia vital tiene que ser transmitida por el que lo ha vivido en sus carnes. Es la forma ideal de trasladar su aprendizaje». Es la tercera vez que Utopian celebra esta iniciativa en lo que va de año. Pretende llevarla a cabo mensualmente si tiene buena acogida. «Es una vivencia enriquecedora, llena de calidez y humanidad», afirma Inunciaga, que considera que los encuentros consiguen «poner en entredicho prejuicios y estereotipos para afianzar la cohesión social». «Es un diálogo que no se daría en una situación normal», dice.

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