Leioa busca poner fin al problema de los gatos callejeros

Un gato callejero en un punto de alimentación./mireya lópez
Un gato callejero en un punto de alimentación. / mireya lópez

El Consistorio pone en marcha el programa para la esterilización de estos felinos. A lo largo de 2017 se aplicó en 63 ejemplares

GABRIEL CUESTA

El Ayuntamiento de Leioa pretende poner fin al problema de los gatos callejeros en y para ello ha puesto ya en marcha el programa CES para la captura, esterilización y suelta de estos felinos. La Casa del Perro, empresa encargada de la recogida y atención de animales en su término municipal, presta también este servicio en colaboración con Agacale, un colectivo de simpatizantes de estos animales. En 2017 de los 128 gatos que se recogieron en el municipio, 63 fueron desparasitados y esterilizados antes de ser liberados de nuevo, que se suman a los 40 a los que se aplicó el mismo tratamiento en 2016. No todos tuvieron esa suerte, 33 ejemplares de los 128 recogidos por los servicios municipales el pasado año estaban ya muertos.

Y es que la gestión de los gatos callejeros resulta un problema mayor para el Consistorio, ya que consideran prioritario garantizar su salubridad y evitar el aumento de la población en las colonias. Para poner fin a esta situación el programa CES, dotado con 6.130 euros,incluye la colocación de un chip para tenerlos localizados y se les realiza un chequeo médico para garantizar su buen estado de salud, además de su esterilización. Es una forma también de evitar su proliferación.

Se colocarán varios puntos de alimentación para tener mejor controlados a estos animales Este año

«Leioa es una excepción, porque en los ayuntamientos se ha mirado históricamente hacia otro lado sobre un problema que es sanitario y social», apunta Javier Pérez, de la Casa del Perro. «Hay gente que se sensibiliza y ayuda a estos gatos, pero no son conscientes de que se están exponiendo ante posibles enfermedades». Por ello este consistorio apuesta también por un cuidado con formación a voluntarios y la creación de espacios habitables con comida para estos felinos en lugares lejos de carreteras y viviendas para garantizar «la seguridad de los animales y la de los vecinos». Según apunta Juan Carlos Martínez, concejal de Sanidad, ya se ha adquirido una caseta para su instalación en el barrio de San Bartolomé y en próximas fechas se habilitarán varios puntos de alimentación en diferentes lugares del municipio, lo que facilitará su control.

El problema es que la ley solo regula el control de animales perdidos y abandonados. Por tanto, los gatos callejeros no responden a esa definición ya que no son mascotas y rehúyen del contacto humano. «No es cuestión de lo que dice la ley, sino de ver la realidad social que arrastran los gatos. Es necesario una acción conjunta en los municipios. En el caso de Leioa los interesados en adoptar a gatos abandonados, también habría una subvención municipal que cubriría la mitad de la tasa de adopción: 16 de los 32 euros que cuesta este cargo.

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