Una joya natural en la ciudad

La garza real es una de las especies amenazadas que habitan en el humedal de Bolue./pedro urresti
La garza real es una de las especies amenazadas que habitan en el humedal de Bolue. / pedro urresti

Bolue suma más de 100 especies animales distintas, entre ellas 38 aves amenazadas. El sábado celebra el Día de los Humedales

TXEMA IZAGIRRE

El humedal de Bolue es el único de agua dulce cercano a la costa vasca. Una peculiariedad que le convierte en una joya natural a preservar porque en este pequeño enclave de Fadura se han contabilizado más de 100 especies distintas de animales. Sobre alguna de ellas presa una protección especial, como el caso del pez espinoso o el galápago leproso. En este pequeño enclave de unas 10 hectáreas, a escasos metros de áreas habitadas, se pueden ver pájaros tan coloridos como el martín pescador o el ánade real azulón. Las garzas reales son una especie amenazada que llegó para quedarse, siendo hace unos años el único enclave del Cantábrico oriental donde anidaba. La triste lista de aves amenazadas llega a 38. Salamandras, tritones o loinas, entre otros muchos, enriquecen el valor de la fauna.

Lo que está en el aire es el estado en que se encuentra Bolue en la actualidad, cuando hoy mismo se conmemora el Día Mundial de los Humedales y mañana hay previsto una muestra de anillamiento de aves desde las 10 horas. Según Guk, los lodos acumulados en el fondo restan oxígeno al agua y constituyen un peligro para este hábitat tan especial como delicado. «Ahora mismo tiene unos indicadores tan malos que no puede solicitarse ninguna protección oficial. Habría que recuperarlo antes evitando que los sedimentos acaben con la lámina de agua», señala Kike Prada, concejal de Guk quien advierte que es necesario «poner en marcha medidas concretas».

La formación que agrupa a Podemos, Esker Anitza, Equo e Independientes Getxo hasta consiguió sacar adelante una moción en el último pleno para que el Ayuntamiento asuma el liderazgo y el compromiso a fin de alcanzar un acuerdo interinstitucional que permita disponer de un Plan de Mantenimiento del Humedal de Bolue. Su llamada de atención incluye una charla que tendrá lugar hoy en el Aula de Villamonte, a las 18.30 horas, en la que expertos locales dialogarán sobre la importancia del humedal y las medidas a tomar para proteger su fauna.

Pero el complicado equilibrio no solo afecta al aspecto natural, sino a que hay tres instituciones involucradas en el humedal, como son la Agencia Vasca del Agua, la Diputación y el Ayuntamiento de Getxo. Con su preservación puesta en entredicho, el responsable de Medio Ambiente, Txefo Landa, agradeció que Guk reconociera la «enorme dificultad de gestión» que esto supone. El concejal apuntó que la Administración local «lidera» el intento de coordinar a las otras dos entidades para actuar.

Landa desveló también la escasa información que tienen muchos ciudadanos y grupos políticos sobre lo que se hace en Bolue. Allí se realizan las únicas «podas submarinas» de Getxo para liberar la saturación de plantas acuáticas cuando es preciso. El concejal recordó que «la recuperación arrancó en 1992, cuando aquello era una escombrera». No en vano, décadas antes, para levantar toda la Ciudad Deportiva, que inauguró en la dictadura el entonces príncipe Juan Carlos, se rellenó con miles de camiones.

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