La huelga de los empleados restringe la actividad en los polideportivos de Erandio

Una usuaria se da media vuelta al no poder entrar al polideportivo de Astrabudua. / IGNACIO PÉREZ
Una usuaria se da media vuelta al no poder entrar al polideportivo de Astrabudua. / IGNACIO PÉREZ

Los trabajadores, que exigen mejoras laborales, impidieron ayer el paso a los usuarios en Altzaga y Astrabudua

I. SÁNCHEZ DE LUNA ERANDIO.

La mayor parte de los 27 trabajadores de los polideportivos de Erandio, gestionados por la empresa Bi Sport, iniciaron ayer una huelga indefinida trasladando su protesta a la calle para darle visibilidad. Provistos de ropa de abrigo, termos de café y sillas, se plantaron desde primera hora en las puertas de los equipamientos de Altzaga y Astrabudua para, de manera pacífica, bloquear el acceso y explicar su situación a los usuarios. La protesta provocó que la gran mayoría de las personas, desconocedoras de la huelga, se dieran la media vuelta. Algunas disimulando su enfado debido a que, «al final, las paganas somos nosotras, que se nos priva de la posibilidad de hacer deporte», confesaba una mujer que junto a su grupo de amigas acuden con asiduidad hacer gimnasia o a la piscina.

Por todo ello, y pese a «entender y comprender la postura de los trabajadores», reclamaba «una solución rápida» a un conflicto que amenaza prolongarse en el tiempo. El delegado sindical de ELA, Aitor Fernández, única central con representación en el colectivo, agradeció las «muestras de comprensión» por parte de los usuarios. «Muchos nos han expresado su solidaridad e, incluso, han firmado hojas de reclamaciones». Según sus datos, hasta mediodía «no ha entrado nadie y no se ha producido ningún incidente».

Los huelguistas, con contratos parciales, demandan una serie de mejoras laborales que terminen con su «precariedad». Por ejemplo, la reducción de la jornada anual de 1.710 a 1.592 horas, dietas y kilometraje para los que deben doblar turnos o trabajar en sábados doble jornada e incrementos salariales por encima del IPC. Por el momento, todas estas propuestas han caído en saco roto en las tres reuniones mantenidas con la dirección de la empresa, asevera el representante sindical. Además, la plantilla reclamó ayer «un papel más activo» por parte de las autoridades municipales. «Aunque seamos una contrata, trabajamos para el Ayuntamiento», resaltó otra de las huelguistas.

«Incertidumbre»

El concejal de Deportes, Josean Pérez, mantuvo ayer una reunión con los responsables de Bi Sport, solicitando que «agoten todas las posibilidades de buscar un entendimiento». De hecho, el lunes a las 12.00 horas está previsto un nuevo encuentro entre ambas partes en el polideportivo de Altzaga, donde se volverá a concentrar la plantilla. Pérez optó por no realizar ninguna valoración sobre esta huelga. «Están en todo su derecho de hacerla y nosotros cumplimos con nuestra obligación de mantener las instalaciones abiertas para que pueda usarlas todo aquel que quiera hacer deporte». Eso sí, el paro afecta a servicios básicos como monitores de piscina, del gimnasio y de cursillos. «Como tampoco sabemos qué monitores apoyan esta movilización, tenemos bastantes incertidumbres a la hora de conocer los servicios que van a prestarse», concluyó el delegado de Deportes.

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