El hombre cuyo cadáver se halló en un acantilado de Bakio fue asesinado un mes antes

Agentes de rescate se preparan para recuperar el cuerpo. /Luis Calabor
Agentes de rescate se preparan para recuperar el cuerpo. / Luis Calabor

Investigadores de la Ertzaintza se desplazaron hasta Barcelona para tomar declaración a su pareja, que había denunciado su desaparición

AINHOA DE LAS HERASBilbao

E.O.G., de 51 años y origen colombiano, cuyo cadáver fue encontrado por unos ciclistas el pasado 1 de marzo al fondo de un acantilado entre las localidades vizcaínas de Armintza y Bakio, llevaba muerto aproximadamente un mes, según ha podido saber este periódico de fuentes cercanas al caso. El cuerpo presentaba dos puñaladas en el pecho y otra en la espalda y se encontraba en avanzado estado de descomposición, según los estudios preliminares realizados por los forenses durante el levantamiento.

La data de la muerte, que se basa en los fenómenos cadávericos, se sitúa unos 30 días antes. La Ertzaintza sospecha que pudo ser asesinado el 28 de enero, fecha en la que su pareja tuvo contacto telefónico con él por última vez, y que el o los autores del crimen arrojaron después el cadáver por el barranco, donde tuvo que quedar cubierto por la gran nevada de finales de febrero.

El móvil del ajuste de cuentas por un asunto de drogas se impone como principal hipótesis para explicar el caso. La víctima contaba con amplios antecedentes por delitos de tráfico de sustancias estupefacientes y estafas. Agentes del Servicio de Investigación Criminal Territorial de Bizkaia (SITCB) de la Ertzaintza se desplazaron hasta Barcelona durante tres días a principios de este mes para tomar declaración, junto con miembros de la Policía Nacional, a la compañera sentimental del fallecido. Esta mujer había presentado una denuncia por la desaparición de su pareja en una comisaría de los Mossos d’Esquadra en la Ciudad Condal, donde residían.

Según explicó la joven, E.O.G. partió hacia Madrid a mediados del pasado mes de enero. De allí, tenía previsto desplazarse al norte, concretamente a Bilbao, donde planeaba encontrarse con una persona cuya identidad no ha trascendido. ¿Pudo ser esa persona con la que tenía una cita quien acabó con su vida? Es lo que tratan de desentrañar en estos momentos los investigadores del grupo de homicidios.

Tarjeta de transporte

La víctima llegó a estar en la capital vizcaína. Junto a su cadáver se encontró su documentación, dinero y también una tarjeta de transporte público. Los investigadores intentan reconstruir los movimientos que realizó en Bizkaia los últimos días antes de que fuera asesinado y arrojado por un desnivel de unos 30 metros de altura. Allí permaneció hasta que dos ciclistas lo descubrieron desde el mirador entre Armintza y Bakio y avisaron a la Policía autonómica sobre las 12.15 horas del pasado jueves.

Ante la dificultad de acceso que entrañaba el lugar donde se encontraban los restos mortales, SOS Deiak movilizó a un helicóptero de la Ertzaintza con agentes especializados en rescate. El cuerpo fue recuperado y trasladado después al Instituto vasco de Medicina Legal, donde se le practicó la autopsia al día siguiente.

Otra de las diligencias que están practicando los investigadores se refiere al estudio del tránsito de llamadas del teléfono móvil de la víctima.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos