EL DATO

«Nuestros hijos necesitan más espacio»

La marcha, convocada por la AMPA de Zipiriñe, arrancó a las 16.45 horas de ese centro escolar y transcurrió bajo la lluvia. / PEDRO URRESTI
La marcha, convocada por la AMPA de Zipiriñe, arrancó a las 16.45 horas de ese centro escolar y transcurrió bajo la lluvia. / PEDRO URRESTI

Cientos de personas se manifiestan en Sopela para reclamar la ampliación de los centros educativos de la localidad

TERRY BASTERRA SOPELA.

«No a los barracones, sí a la educación de calidad». Este fue uno de los principales lemas que se escucharon durante la manifestación de protesta celebrada la tarde de ayer en Sopela. Ni el frío, ni la lluvia, ni el granizo frenó a esta marea humana integrada por cientos de personas –más de un millar según los organizadores– en su recorrido por las calles del centro de la localidad. La marcha, convocada por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del colegio Zipiriñe y con gran presencia de niños, tenía por objetivo mandar un mensaje rotundo al Gobierno vasco y al Ayuntamiento.

«Nuestros hijos y los profesionales de Zipiriñe precisan de un espacio educativo adecuado. Necesitan, sencillamente, más espacio. Y es vuestra responsabilidad dar con una solución adecuada a este problema».

El AMPA incide en que son cerca de 900 los estudiantes de Infantil y Primaria que se forman en este centro, algo que ha obligado a incrementar el número de aulas. Para ello se han eliminado espacios como el de «idiomas, audiovisuales o el laboratorio». La situación ha hecho que la dirección solicitase al Gobierno vasco la instalación de un módulo en el patio para impartir allí la asignatura de música. El comedor también está desbordado, con «750 niños que comen en tres turnos», y el patio cubierto se muestra insuficiente los días de lluvia. Tampoco es posible, dicen los padres, realizar desdobles en las asignaturas de euskera o inglés, potenciando un mejor aprendizaje de los alumnos.

«Todo ello afecta a la calidad educativa que reciben nuestros hijos. Retrocedemos en vez de avanzar», dicen los padres. El gobierno local, por su parte, ha anunciado la reserva de dos millones de euros en los presupuestos de 2018 para la compra de un terreno que pueda poner a disposición del Gobierno Vasco, con el fin de que el Departamento de Educación levante en él un nuevo instituto. Su apuesta es que tanto en Zipiriñe como en Iberre se imparta la educación Infantil y Primaria, y que el futuro edificio albergue Secundaria y Bachiller. Una de las posibilidades que se habían barajado para solucionar el problema de la falta de una parcela era el de realizar una ocupación de los terrenos privados de Abaro para que el Ayuntamiento se haga con la cesión correspondiente antes de que se construya en el sector.

De hecho se alcanzó un acuerdo en este sentido entre la propiedad, el Ejecutivo vasco comandado por el PSE y el Ayuntamiento que lideraba EH Bildu. La fórmula prevista en la Ley del Suelo fue planteada por fuerzas de la oposición como EH Bildu y la concejala no adscrita Manuela Ruiz. Pero el alcalde Gontzal Hermosilla explicó esta semana que Educación descartó edificar allí por tratarse de una opción «en el limbo jurídico».

Proyecto real

Lo que sí va a estudiar es la propuesta planteada por DB-TU para agrupar todas las cesiones urbanísticas de la zona de Loiola, al norte de la estación de metro de Larrabasterra, en una sola parcela que sume un mínimo de 4.000 metros cuadrados. Mientras, el Gobierno vasco reiteró esta semana su voluntad de construir un nuevo instituto, algo que «no ha podido hacer al carecer del terreno necesario». Los padres, por su parte, insistieron ayer en que las diferentes propuestas que valora la Administración se deben traducir en un proyecto real. Y por ello recalcaron en la plaza del Ayuntamiento, punto donde concluyó la manifestación, que la campaña de movilizaciones proseguirá «hasta que veamos cerca la solución del problema».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos