Getxolandia hace aguas

La lluvia deslució ayer el arranque del PIN de Getxo, en Las Arenas, este año al aire libre/MANU CECILIO
La lluvia deslució ayer el arranque del PIN de Getxo, en Las Arenas, este año al aire libre / MANU CECILIO

La decisión del Ayuntamiento de quitar la carpa deja este emblemático parque infantil al capricho de la lluvia y el mal tiempo

TERRY BASTERRA

Frío, aderezado con agua y con muy poca presencia de niños y sus familias. Así arrancó en la mañana de ayer una nueva edición de Getxolandia, el emblemático parque infantil de referencia en la Margen Derecha, con más de un cuarto de siglo de historia a sus espaldas, y que esta Navidad ha cambiado de formato. Se mantiene en la misma ubicación de su última etapa, en la plaza de La Estación de Las Arenas -antes pasó por Fadura y un año se celebró en la parte trasera de la iglesia de los Trinitarios-, pero ha perdido la carpa que cubría las atracciones y protegía de la lluvia y las bajas temperaturas.

El motivo: el Ayuntamiento de Getxo ha decidido prescindir de la cubierta para poner fin al problema de la limitación de aforo impuesta por motivos de seguridad y a las quejas por permitir la entrada de un adulto por niño para favorecer la presencia de los txikis. Ahora el acceso es libre...

Minutos después de la hora de apertura -once de la mañana-, apenas un puñado de niños calzados con botas pedía a sus padres y abuelos que les subiesen a las barracas. La opinión de las familias ante este nuevo modelo es contundente. «Es un error que el Ayuntamiento haya quitado la carpa, justo ahora que venimos con los nietos. Parece que los niños no son tan importantes como en otros eventos que se han hecho aquí», clamaba Neme González, quien añadía: «Hemos pensado hasta hacer boicot y no venir, aunque después nos hemos dado cuenta de que los perjudicados al final iban a ser los críos».

Y los feriantes, que organizan un Getxolandia muy distinto al de ediciones anteriores. El Consistorio cede el terreno y ellos ponen las atracciones y cobran a las personas que se suben a ellas. Si el público responde, la apuesta les habrá salido rentable. «Este año vamos a depender del tiempo. Nos preocupa más la lluvia que el frío porque el agua es lo que más espanta a la gente. Hoy ha empezado mal, pero somos optimistas», auguraban Fernando y Carlos Dosantos, de la Asociación de Feriantes autónomos de Euskadi.

Tarifas más caras

El cambio de modelo ha hecho que los precios de este año sean más elevados. La pasada Navidad la entrada costaba 3,5 euros y daba derecho a cinco viajes en cualquier atracción. En ésta el importe es de 1,5 por viaje y hay un bono de cinco a 5 euros, pero para hacerlos en la misma barraca. Y es que el incremento de tarifas es otro de los motivos de queja de las familias. «Las atracciones son las de cualquier fiesta y se echan en falta pintacaras o los talleres que había para los niños, porque un parque infantil de Navidad son más cosas que las barracas», lamentaba Josetxu García. «Otros años recuerdo colas. En esta edición no creo que se repita esa imagen», apuntaba este padre tras cerrar el paraguas.

Temas

Getxo

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos