«Los gatos muertos fueron tratados como cualquier otro despojo»

Los vecinos protestaron junto a bolsas de basura con gatos de peluche .
Los vecinos protestaron junto a bolsas de basura con gatos de peluche . / PEDRO URRESTI

Vecinos y animalistas piden al Ayuntamiento de Getxo justicia para los felinos hallados en un contenedor y protección para el resto de colonias

ERLANTZ GUDE GETXO.

Varias decenas de personas se congregaron ayer en la plaza de la Estación de Las Arenas para condenar el envenenamiento de una docena de gatos en el barrio getxotarra a comienzos de mes. Según el recuento de los vecinos, fallecieron una docena por la ingesta de tóxicos, quedando el asunto en manos de la Policía Local. Los responsables de semejante acción podrían enfrentarse a un máximo de año y medio de cárcel, aunque en este tipo de casos resulta complicado demostrar la autoría. Los promotores de la protesta, entre los que se encontraban Guk Getxo, Getxoko Katuak, y las protectoras Asaam Bizkaia, Segunda Oportunidad, Felinos Bilbao y ApaSOS, entre otras, emitieron un comunicado que ofrecieron firmar a todos los interesados.

El documento repudiaba el envenenamiento de la colonia, al tiempo que acusaba al Ayuntamiento de «haberlo consentido sin hacer nada». Asimismo, le instaba a seguir los pasos de otras administraciones locales implantando el método CES, consistente en la captura, esterilización y suelta de los gatos, a fin de controlar y proteger las colonias. Esta actuación dificultaría nuevos casos de ataques no solo a gatos callejeros, sino también a alimentadoras. El método «controla la proliferación de gatos, desapareciendo los olores y los maullidos. También se evita la aparición de nuevas camadas y se da bienestar y tratamiento veterinario». Los distintos colectivos pusieron en valor el papel de los voluntarios autorizados en el mantenimiento de las zonas de alimentación, beneficiando no solo a los animales, sino también a la comunidad de vecinos.

La edil de Guk Getxo Paula Amieva señaló que su partido ya llevó a pleno la implantación del método CES, «pero no se hizo efectiva». Denunció asimismo que el Consistorio «obvia a los vecinos y solo reconoce la presencia de tres cadáveres de gatos, a los que por estar en un contenedor no se les ha hecho una necropsia. En su lugar, fueron tratados como cualquier otro despojo, como residuo sólido urbano, y se les tiró con el resto de basura». Amieva acusó al gobierno de «no considerar probado el envenenamiento, además de dificultar el esclarecimiento de los hechos, impidiendo la necropsia». Y eso que Neiker, el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario se ofreció a hacerla, anota la edil. La protectora ApaSOS ha puesto el envenenamiento en manos del juzgado.

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