EL DATO

«He estado cuatro horas sin poder entrar en mi casa»

Vista de la zona de obras, con caseríos al fondo. /  EL CORREO
Vista de la zona de obras, con caseríos al fondo. / EL CORREO

Vecinos del barrio de Andra Mari critican que las obras del parking de Ibarbengoa taponan los accesos y generan destrozos

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

El puñado de familias residentes en la zona de Tosu y Martiturri, en el barrio getxotarra de Andra Mari, denuncian que las obras para construir el parking de Ibarbengoa les están generando multitud de molestias. El proyecto levanta un gran rechazo entre los vecinos y el colectivo Tosu Betirako, que desde hace más de dos años protagoniza una acampada y otras acciones de protesta contra una infraestructura que, según aseguran, será la punta de lanza para urbanizar el último reducto rural de Getxo. El Gobierno vasco, a través de su organismo Euskal Trenbide Sarea, adjudicó los trabajos hace un año pero no los ha podido reiniciar hasta ahora, ya que primero tuvieron que solicitar una orden judicial para desalojar a los jóvenes que acampaban en la zona y ahora, las tareas se centran en construir un vallado rígido que permita, precisamente, que la obra se desarrolle sin percances y con seguridad, ya que han ocupado un solar anexo que no forma parte de los terrenos expropiados para realizar el parking.

El representante de la asociación vecinal del barrio, Javi Iturregi, se queja de que las obras taponan accesos y salidas y que las molestias irán a peor, puesto que las tareas actuales consisten únicamente en construir un vallado. «Estamos en estado de sitio. Es una pasada que ni podamos ni salir de casa por las obras. Somos cinco vecinos y la indignación es total». Y es que el solar en el que construirán el aparcamiento de 304 plazas está en una zona rural, rodeado por estradas estrechas que ahora ocupa la maquinaria. «Están taponando las entradas de las casas. Esta semana ha venido un camión grande para echar hormigón y he tenido que esperar cuatro horas. ¿Si hubiese tenido una emergencia, qué hubiera pasado?» se pregunta Iturregi, quien dice que más vecinos sufren idénticos problemas porque estacionan vehículos en algunas entradas. Iturregi critica que la puerta de entrada que han dejado a esa zona de trabajo «es demasiado estrecha y no entran los camiones, que son muy grandes. Aquí tienen problemas de maniobrabilidad y, con ese tonelaje que tienen causarán más destrozos».

plazas tendrá el parking, que fue adjudicado hace un año por 3,6 millones
El colectivo Tosu Betirako protagoniza acciones de protesta contra el equipamiento desde hace más de dos años.

Análisis

«El Ayuntamiento demuestra que no le importamos. Están ocupando la vía pública, obstaculizando y perjudicando a las personas que vivimos aquí». A eso añadió la lista de desperfectos causados por la maquinaria pesada. Ya se ha roto una tubería y un poste eléctrico de madera que únicamente han apuntalado de forma provisional con un solo tablón. Mientras, el colectivo Auzokideok, que integra a agrupaciones vecinales de Getxo, pide la paralización de las obras porque carecen de estudio de impacto ambiental.

La agrupación exige un «control» sobre el tajo ante el descubrimiento de viejos materiales «aislantes peligrosos, procedentes de tejados y tuberías. Restos de uralita que permanecen allí amontonados». La federación solicita que se analice si hay más y que sean retirados por especialistas, sin que sean manipulados por los propios operarios de la obra. «Deben trasladarse a un vertedero autorizado», explican.

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