La eliminación de la ambulancia de Plentzia «colapsa» el transporte sanitario en la comarca

Sanitarios preparan el traslado de una joven en Las Arenas. / L. A. G.
Sanitarios preparan el traslado de una joven en Las Arenas. / L. A. G.

Los sindicatos piden recuperar el recurso, cuya función suplen los vehículos de Getxo y de Mungia. Aseguran que la espera en Uribe Kosta ya supera los 20 minutos

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

La retirada de la ambulancia de la base de Plentzia ha «colapsado» el servicio de transporte sanitario urgente en la Margen Derecha. Su desaparición ha causado un agujero asistencial en Uribe Kosta, una zona que ahora mismo deben atender las ambulancias procedentes de Getxo o Mungia, la cual ya presta servicio a 26.965 habitantes de nueve municipios.

Ello hace que tarden al menos 20 minutos en llegar a los pacientes de Uribe Kosta que solicitan un traslado, contraviniendo lo que desde hace más de 30 años era una máxima de 8 minutos, según los trabajadores. Y es que desde que desapareciera el servicio de la villa marinera, el resto de recursos, que no se han incrementado en número desde los años ochenta pese al incremento de la población, cuentan con más trabajo. Por lo tanto, los tiempos de espera se elevan por encima de lo establecido por Osakidetza.

El problema arrancó cuando el hospital de Urduliz abrió sus Urgencias. Entonces, la ambulancia de Plentzia, un Soporte Vital Básico (SVB) que acudía a las emergencias sanitarias que ocurrían en Uribe Kosta, velando por la salud de 17.000 personas, pasó a trabajar en el Alfredo Espinosa como Soporte Vital Avanzado, «realizando traslados al hospital de Cruces de pacientes que no pueden ser ingresados al no haberse abierto aún las plantas de hospitalización», explican las centrales. «Los trabajadores consideramos que la nueva ambulancia enfermerizada establecida en el hospital de Urduliz es absolutamente necesaria, pero no puede instalarse allí a costa de desmantelar la red de transporte sanitario urgente de la comarca», aseguran.

Aun así, una ambulancia regresó a la villa en verano como refuerzo, pero desapareció el 31 de agosto, un mes antes de lo previsto, según LSB-USO. Y los trabajadores ya han acusado las consecuencias. Cuando ahora sucede una emergencia en Lemoiz, Gorliz, Plentzia, Urduliz, Barrika o Sopela, debe atenderla la ambulancia más cercana, y suele ser una de las dos que trabajan en Getxo, con una fuerte carga de trabajo, o la de Mungia, a unos 20 minutos por carretera. Demasiado lejos para traslados sanitarios graves. Así que la carga de trabajo ya se ha incrementado en toda la red, protesta Antonio Frechilla, presidente del comité de empresa de la concesionaria Ambuibérica. «Los recursos de Getxo que ya tenían una alta actividad han visto acrecentada su zona de operación desde Sopela hasta Gorliz, además de asumir la mayoría de los traslados interhospitalarios de Urduliz y de Gorliz hacia Cruces», aseguró. Todo ello dilata los tiempos de respuesta. «Una ambulancia debe tardar entre 8 y 12 minutos en llegar a su destino», protestó Pilar Corraleño, delegada de ESK-Emergencias de Osakidetza. «El actual es un tiempo absolutamente intolerable en emergencias», protestaron desde LAB.

«Jugando con la vida»

Los sanitarios quieren que vuelva a implantarse la ambulancia en Plentzia. «Están parcheando, jugando con la vida de la población. En casos como una parada cardíaca es fundamental llegar con la máxima rapidez», recordó Corraleño. Además de eso, apostilló que la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda que haya una ambulancia por cada 25.000 habitantes, un ratio que se incumple en la actual coyuntura. Según la sindicalista, «la situación empeorará en invierno, cuando se multiplican las patologías respiratorias».

La presidenta del PP vizcaíno y concejala en Getxo, Raquel González, denunció ayer que «por la mañana se produjo un atropello en Urduliz que tuvo que atender una ambulancia de Getxo. La Margen Derecha está saturada». Y aseveró que «cuando un ciudadano llama al 112 lo que espera es que la ambulancia acuda en el menor tiempo posible. Un nuevo servicio completo (ambulancia, conductor, técnicos sanitarios...), cuesta unos 350.000 euros al año. Esto no supone un gran agujero y menos aún cuando se trata de la salud de nuestros ciudadanos». El PP presentará la queja ante el Parlamento.

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