Donan 1.600 euros para el colchón postural de la bebé de Urduliz con parálisis cerebral

Araitz Murillo. / E.C. /
Araitz Murillo. / E.C.

G. CUESTA URDULIZ.

La pequeña Araitz ya descansa en su nuevo colchón postural. Su familia ha visto en apenas una semana cómo un gran número de vecinos de Bizkaia, además de otras personas de Euskadi y España, se han volcado con la pequeña de un año, que sufre parálisis cerebral derivada de una meningitis. La semana pasada se publicó en este periódico un reportaje en el que se informaba sobre la campaña de recogida de tapones de plástico que se había iniciado para cubrir las necesidades de este bebé de Urduliz. Cada tonelada de este material puede venderse por cerca de 300 euros, que ayudan a sufragar sus necesidades. Tras la publicación, un donante anónimo se puso en contacto con EL CORREO para pagar el colchón postural -valorado en más de 1.600 euros- a la familia a través de una transferencia bancaria.

«Estamos muy contentos, agradecemos la ayuda de él y de todos. Su madre estaba muy emocionada», cuenta Pilar Nieto, la tía de Araitz y encargada de gestionar la iniciativa. Esperan poder «agradecer la ayuda recibida» al autor del pago en el futuro, un benefactor que prefiere mantenerse en el anonimato. «Es un alivio, porque era un gasto muy importante», agradecen los familiares de la pequeña.

Repercusión

La historia de la pequeña Araitz ha tenido una enorme repercusión. Su tía no da abasto. Pilar Nieto compagina la laboriosa recogida de tapones con la gestión de 'Aurrera Araitz', una página de Facebook donde informa a los interesados de los puntos de recogida. Durante la primera semana de la campaña, ya era posible realizar donaciones de tapones en más de veinte pueblos de Bizkaia. Cada vez son más los establecimientos y centros que se suman. El último, por ejemplo, es el cuartel militar de Mungia. «Es una locura, cada día me llama un montón de gente. Incluso me los traen a casa». Ahora la familia está pendiente de saber si Araitz, que acude dos veces por semana al hospital de Cruces, tendrá que ser operada y si necesitará un molde de la cadera, que podría suponer un coste aproximado de otros 1.800 euros. «Todos los materiales para tratar algo así son caros y rondan esas cifras», explica su tía. El problema es que el rápido crecimiento de la bebé obliga a cambiarlos constantemente, sostiene.

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