Denuncian el envenenamiento de una docena de gatos en Las Arenas

Varios ejemplares aparecieron en un contenedor de residuos orgánicos. Dos estaban abrazados / E.C.
Varios ejemplares aparecieron en un contenedor de residuos orgánicos. Dos estaban abrazados / E.C.

Los vecinos reclaman al Ayuntamiento un mayor control de las colonias y que se proteja a los animales, a la merced de los sádicos

TXEMA IZAGIRRE GETXO.

El envenenamiento de una docena de gatos callejeros ha desatado la alarma, y también la ira, en el barrio getxotarra de Las Arenas. «¡Ya está bien, es una salvajada! ¡Qué crueldad!», se quejó Iratxe, una vecina de Romo cuyas amigas alimentaban a diario los animales que uno o varios desconocidos han matado. El golpe fue mayúsculo porque aparecieron varios ejemplares muertos dentro de un contenedor de la calle Novia Salcedo. «Vimos que asomaba una cola negra fuera de una bolsa y allí estaban», comentó, muy emocionada, llena de rabia por desconocer la identidad de quien cometió el delito, que probablemente salga impune. En las muchas imágenes que tomaron, pueden verse los ejemplares dentro de un depósito de residuos sólidos urbanos. Dos de los animales, que a simple vista parecen cachorros, estaban abrazados. «Una persona tan diabólica, tan insensible que sea capaz de hacer algo así, que carece de cualquier sentimiento, un psicópata, vive entre nosotros. Es repugnante que alguien pueda hacer algo así a seres indefensos», lamentan los vecinos.

Lo peor para los cuidadores de los felinos es el modo en que los animales han perdido la vida, puesto que han tenido que sufrir un largo final. «La muerte por envenenamiento es horrorosa, agónica; han estado convulsionando», relataron afectadas. Muchos vecinos protestan por lo sucedido porque les parece «inhumano» y requieren que no vuelvan a suceder episodios así. Incluso han llegado a ver gatos «con convulsiones por la calle». De la colonia que había por la zona han quedado vivos tan sólo un par de ejemplares. Las escenas que han vivido les llevan a reclamar un control de los felinos por parte de la Administración local para que no se reproduzcan estas situaciones y que se proteja a los animales, a la merced de los sádicos. Además, piden al Consistorio su intervención inmediata en el asunto y que trate de investigar lo ocurrido, ya que se trata de un delito recogido en la ley de protección animal que no quieren que quede impune, ni que se repita. «Gatos ha habido toda la vida. Hacen una función; una buena función». Las cuidadoras están convencidas de que obran bien al alimentarlos.

Amenazas

Mientras, están quienes abiertamente se quejan de que los gatos causan problemas al vecindario. Aluden aspectos como «la falta de salubridad» o «la afección a los niños». Enfrente se posicionan los defensores de los felinos, quienes aseguran que los gatos son los animales que mejor imponen control a las colonias de ratas. El enfrentamiento entre unos y otros es evidente en Novia Salcedo y en algún punto de Romo. «A mí me han llegado a amenazar por dar de comer a los gatos», asegura Iratxe.

«El Ayuntamiento tenía que tener un plan contra todo esto. Es cierto que en primavera igual aparecen muchas camadas.... Quizás deberían esterilizar para que no haya demasiados en algún punto del municipio». Al final, «nos estamos haciendo cargo la gente del pueblo de un asunto del que debería hacerse cargo el Ayuntamiento». Esta vecina piensa igual que sus amigas que alimentaban a los gatos. «Gastas dinero en comida, en llevarles al veterinario y darles medicinas...» para que luego aparezcan muertos porque un psicópata los ha matado.

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