Los vecinos de Romo se enfrentan ahora al Ayuntamiento por unos terrenos

Casa de Cultura de Romo. / El Correo

Consideran que la institución se ha apropiado indebidamente de una parcela detrás de la polémica Casa de Cultura

IKER IZQUIERDO GETXO.

El conflicto estalló cuando los inspectores y brigadas del Ayuntamiento de Getxo accedieron a los jardines de las viviendas anexas a la Kultur Etxea de Romo para retirar la valla que separa el terreno comunitario del público. Pretendían habilitar una salida de emergencia para el equipamiento municipal. Los vecinos, sin embargo, no estaban por la labor y consiguieron paralizar la faena porque consideran «injusta e ilegal» la expropiación de esta parcela: «Desde el Consistorio realizaron un informe para hacer suya esta superficie y, como no se presentó ninguna objección, dieron el visto bueno». Los residentes sostienen que «no hubo quejas porque nunca llegó el aviso de ninguna investigación». Para mostrar su rechazo a esta medida, la agrupación vecinal Auzokideok interpuso ayer una denuncia contra el gobierno municipal, pero, aseguran, «nuestra intención es evitar los juzgados aunque por ahora no nos dejan otra alternativa».

Desde Auzokideok atribuyen el problema a una mala medición de los terrenos por parte del Ayuntamiento. Además, el jardín cuenta con una salida comunitaria, una prueba «concluyente», a juicio de los vecinos, que demuestra «de quien es esta parcela». Unas «incongruencias» que han colmado la paciencia del barrio, que se agarra a que «el Ayuntamiento, antes del conflicto, delimitó el terreno y 'admitió' que la zona no era suelo público».

«Nuestra intención es evitar los juzgados, pero por ahora no nos dejan otra alternativa» Indignación vecinal

Desde Auzokideok señalan que el Consistorio quiere construir una salida de emergencia detrás de la Casa de Cultura, extremo este que no confirmó ayer el Ayuntamiento. No obstante, los residentes consideran que esta medida «solo sirve para abrir un callejón, una fuente de conflicto y trapicheo de drogas». Aseguran que «la propiedad de los terrenos es lo de menos, lo que no está bien son las formas»; y se muestran partidarios de buscar una solución «que beneficie a las dos partes», zanjando así un conflicto que ni buscan ni desean.

No es el primera vez que la Kultur Etxea de Romo es fuente de problemas. Estos se remontan hasta 2013, cuando la ejecución del proyecto se tradujo en que «muchos mayores tuvieran que desplazarse desde su centro de jubilados a este nuevo», explica el presidente de la plataforma Romo, José María Murillo, para quien el complejo es «aberrante» y «no pega ni con cola en el barrio».

Temas

Getxo

Fotos

Vídeos