«El colegio no está en condiciones para dar clase»

La mitad del patio ha quedado ocupada por las obras.
La mitad del patio ha quedado ocupada por las obras. / PADRES

Padres de la Ikastola Altzaga Bekoa de Erandio denuncian el riesgo que entrañan las obras que realiza Educación en el centro

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA ERANDIO.

Los alrededor de 150 alumnos de infantil de la Ikastola Altzaga Bekoa de Erandio no han tenido un agradable regreso al 'cole'. Tienen aulas con humedades, gran parte del patio ocupado por una grúa y material de obra que reduce al mínimo el espacio para jugar, padecen la imposibilidad de abrir las ventanas, sortean barandillas con una red como único elemento protector y deben dar un gran rodeo para acceder al comedor provisional por unas obras de ampliación que realiza el Gobierno vasco.

Los progenitores no caben en su enfado, ya que «las clases han arrancado sin el pertinente informe técnico que descarte peligro. Lo altamente preocupante es la nula seguridad. Es vergonzoso, parece que no importen los niños de un colegio público», según una madre. A juicio de las familias, supone una enorme inseguridad la presencia de restos de obra cortantes, cables oxidados, escaleras de acceso con salientes y huecos que ofrecen riesgo de caída.

Las obras iban a arrancar en cuanto finalizase el curso anterior y el retraso ha provocado que «el jueves, todo estuviera hecho un desastre». «Ahora, los niños no pueden comer en el comedor, pues este está ocupado». Para ello deben «dar una gran vuelta por un patio descubierto y salir fuera del recinto en condiciones climatológicas adversas y teniendo en cuenta su corta edad», a partir de los dos años.

La mañana de ayer se encontraron con que en dos clases «se han filtrado humedades, obligando a ubicar a los niños en otras dependencias de mala manera», según su relato. «No parece que vaya a haber soluciones fáciles», resaltan los padres, que dudan, sobretodo, de la compatibilidad de unas obras de este calado con la actividad docente. «El colegio no está en condiciones para dar clase», esgrimen.

Traslado a barracones

Los padres fueron convocados a una reunión por el Ayuntamiento el pasado viernes, y tendrán otro encuentro el miércoles, en los bajos del edificio consistorial. Creen que lo mejor sería el traslado de los txikis a otro colegio o a algunos barracones para que pudieran estudiar en unas condiciones mínimas, a la par que se acelera la ejecución de las obras. De momento, el Gobierno local, que se citó ayer con representantes de Educación, ya se ha comprometido a tomar algunas medidas, como reclamar el informe técnico de seguridad al Departamento o exigir personal de apoyo para facilitar el traslado de los escolares al comedor provisional.

También se ha optado por prohibir el aparcamiento durante el horario lectivo tanto en el patio interior como en el acceso al frontón, por donde los pequeños acudirán a comer. Y un agente de la Policía Local estará presente a primera hora como en las horas de comedor para velar por la seguridad de los pequeños. Pero estas medidas no son suficientes para algunos de los padres, que decidirán si se movilizan para que Gobierno vasco «se sienta presionado y busque soluciones de verdad». En su opinión la mejor opción sería trasladar a los pequeños.

Un portavoz del departamento de Educación explicó ayer que las obras terminarán «después de navidades», aunque el plazo se extenderá en caso de que aceptasen «la petición de no realizar trabajos molestos en horario lectivo». También apuntó que «las autoridades municipales han ofrecido trasladar las tres clases más afectadas por las obras a otras dependencias dentro del recinto de Bekoa y únicamente se ha aceptado mover una de ellas a la sala de profesores», dijo.

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