El Ayuntamiento de Erandio encargará un estudio de la seguridad en el colegio Altzaga Bekoa

El Gobierno vasco realiza las labores de ampliación del centro.
El Gobierno vasco realiza las labores de ampliación del centro. / E. C.

Pide «mayor implicación» al Ejecutivo vasco para limitar las afecciones de las obras. Las familias crean una comisión de seguimiento

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA ERANDIO.

Los padres de los pequeños de entre dos y cinco años de la Ikastola Altzaga Bekoa de Erandio siguen preocupados por la seguridad de los txikis, que han comenzado el curso con el centro escolar inmerso en unas obras de ampliación de gran calado, lo que ha provocado ya dos reuniones entre las familias y representantes municipales y también entre el Consistorio y el área de Educación del Gobierno vasco. Las familias criticaron que «las clases han arrancado sin un estudio que avale la seguridad de las instalaciones». El área de Educación del Ejecutivo ha transmitido al Ayuntamiento que «no elaboran estos informes para este tipo de obras».

Por ello, el Ayuntamiento encargará en los próximos días un estudio de seguridad para conocer la situación real en la que se desenvuelven los alrededor de 150 alumnos afectados por la ampliación que ha desatado la alarma de los progenitores, que critican haberse encontrado con aulas con humedades, gran parte del patio ocupado por material de obray una grúa –pluma, y la obligación de que los pequeños den un gran rodeo para acceder al comedor provisional. El centro «no está en condiciones para dar clase», afirmaron.

Medidas correctoras

El concejal de Educación, Mikel Filgueiras, destacó ayer que una vez dispongan del documento trasladarán «al Gobierno vasco las medidas correctoras pertinentes para que se hagan cargo de las mismas. No debemos olvidar que son los responsables», recordó. Los ediles mantuvieron ayer una reunión con los afectados para dar cuenta del «cumplimiento» de todos los compromisos adquiridos en la reunión celebrada el pasado viernes. Consistían en cerrar el estacionamiento, situar a agentes de la Policía Local a la hora de entrada y salida del centro, así como durante la hora del comedor.

«También se han mejorado las protecciones de las escaleras, y se ha procedido a la colocación de humificadores en aquellas clases afectadas. Ahora toca estar encima de la obra para que se cumplan los plazos», adelantó. El edil de Educación, finalmente, solicitó una «mayor implicación del Gobierno vasco, para dar respuesta a otras peticiones de la comunidad educativa a las que nosotros no podemos dar solución al no ser de nuestra competencia». Los padres han decido unirse en una comisión de seguimiento formada por seis progenitores «para mantenernos a todos informados y canalizar cualquier duda o sugerencia», apuntó una de las afectadas. Los padres son partidarios de trasladar a alumnado a otro centro o a barracones para que no soporten el tajo y así favorecer que éste se acelere, una medida que de momento no ha sido tenida en cuenta.

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