La avería en el ascensor de Plentzia indigna a los vecinos

El Ayuntamiento confía en que se arregle en unos días. / P. URRESTI

El elevador que comunica Mungia Bidea con el casco histórico de la villa se estropeó el día 4, pero la pieza necesaria para su reparación no llega

VIRGINIA URIETA PLENTZIA.

«Nos está haciendo mucho daño, es una verdadera faena», señala un hostelero de Plentzia, miembro de la asociación y vecino, que denuncia que el ascensor que comunica toda la zona hostelera ubicada en el casco de la villa con Mungia Bidea lleva dos semanas estropeado. El elevador, que se inauguró hace más de una década, dejó de funcionar el pasado 4 de julio, aunque la reparación va para largo. «Hasta que no nos traigan una pieza que hay que reponer, que hay que pedirla fuera, no podemos arreglarlo. Esperamos que llegue cuanto antes porque somos conscientes de la molestia que supone para los vecinos», señala la concejala Haizea Agiriano. El arreglo asciende a 16.000 euros.

Los hosteleros no son los únicos que han puesto el grito en el cielo. «Hay muchas amamas que vienen de misa, amatxus que suben con la sillita del niño o vecinos que van con el carro de la compra y hacen uso del ascensor. Ahora el único camino que tienen que hacer es el de unas escaleras que son bastante antiguas, de piedra, y hay que dar mucha vuelta», señalan. La parte a la que hasta hace unos días subían en ascensor les comunica con la Iglesia, los bares y carnicerías o negocios, mientras que abajo se encuentran los supermercados y otras tiendas, además del Ayuntamiento.

«No entiendo que la pieza tarde dos semanas, hay quien nos ha comentado que igual hay que cambiar el motor y eso llevaría mucho más tiempo, pero los mayores están desconcertados», denunció otro usuario. Desde el Consistorio lamentan lo sucedido y asumen que llevar a cabo la reparación está resultando más complicado de lo que pensaban.

«Es un ascensor que lleva mucho años. Se dio parte, la empresa encargada lo arregló -se puso en marcha- y a las horas dejó de funcionar. Es cuestión de días que recibamos la pieza y estamos estudiando otras reparaciones que son necesarias». Las escaleras obligan a los vecinos a ir junto al Palas, aunque las vallas impuestas por las obras no dejan paso en la acera y están obligados a circular por la carretera, algo que desde el Ayuntamiento también pretenden solucionar. «Hemos requerido a los responsables que las retranqueen para facilitar el paso a los vecinos. Estamos tratando de solucionar todos estos problemas», dijo.

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