Acusan a tres jóvenes por frenar las obras del aparcamiento de Ibarbengoa

Uno de los jóvenes de Tosu Betirako acusados de coacción. / T. I.
Uno de los jóvenes de Tosu Betirako acusados de coacción. / T. I.

Declaran mañana en Getxo investigados por un delito de coacción. La plataforma ha convocado una concentración ante los juzgados

TXEMA IZAGIRRE Getxo

Tres personas tendrán que prestar declaración mañana en los juzgados de Getxo acusados de un delito de coacción por defender la campa de Tosu. Son integrantes de la plataforma Tosu Betirako, que se opone a la construcción del parking de Ibarbengoa. En este colectivo están convencidos de que esta infraestructura será la llave para abrir la nueva estación, actualmente cerrada al público, y arrancar con la urbanización del barrio rural de Andra Mari.

La plataforma trasladó ayer todo su apoyo a estas personas y anunció la convocatoria de una concentración mañana, a las 09.45 horas, frente al edificio de los juzgados. «Lo que sucede es parte de una estrategia clara para meternos miedo», señalan fuentes de este colectivo. Para ellos Gobierno vasco y Ayuntamiento de Getxo están utilizando «la represión» contra estos jóvenes.

Desde Tosu Betirako indican que uno de los acusados es la persona que se encadenó al terreno el pasado 28 de noviembre. Fue después de que la empresa colocase la primera valla para acotar la obra y hacer realidad el aparcamiento soterrado de 304 plazas. Aquel día, tras una manifestación, algunos jóvenes rompieron parte del cierre metálico y ocuparon el recinto.

Tosu Betirako teme que el estacionamiento sea el paso previo a urbanizar Andra Mari

Las otras dos personas acusadas de coacciones fueron otros dos jóvenes que «se pusieron delante de la excavadora» cuando realizaba su trabajo, según indica un portavoz.

«Vemos muy mal lo que están haciendo, porque en estos casos no ha habido ninguna coacción», puntualiza. Semanas antes, otro joven se encadenó a un bidón de hormigón, frente a la plaza de La Estación de Algorta. Tras ser liberado por los Bomberos, fue identificado por la Ertzaintza y tuvo que declarar, pero el juez archivó el caso, siempre según las versiones aportadas desde Tosu Betirako.

Este colectivo, que siempre ha defendido su «movilizaciones pacíficas», ha conseguido retrasar aún más el proyecto del parking, que se durmió en los despachos. Primero fue por empadronar a un miembro del colectivo en la chabola de madera que construyeron. En ese caso, hubo que solicitar su desalojo, pero la notificación se demoró semanas. Y después fue la rotura de la valla, que obligó a licitar y adjudicar las obras de otro cierre rígido.

Temas

Getxo

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos