El Correo

San Pedro sirve el plato fuerte en Sopela

La lluvia no impidió que los comensales disfrutaran de la jornada.
La lluvia no impidió que los comensales disfrutaran de la jornada. / PEDRO URRESTI
  • 23 cuadrillas desafían a la lluvia y se miden en el concurso de tortillas y sangría

La lluvia no consiguió aguar la fiesta ayer en Sopela. Las cuadrillas y las tortillas –bañadas con buena sangría– se impusieron ayer en unos ‘Sampedros’ poco habituales por estar pasados por agua, pero ni con esas los sopeloztarras menguaron su ánimo. Un total de 23 cuadrillas se presentaron al tradicional concurso de tortilla y sangría que tuvo que ser dispersado por diferentes rincones del pueblo para evitar las inclemencias meteorológicas. «Nosotros hemos venido pronto y hemos encontrado ‘txoko’. Toca madrugar después de la fiesta pero al día de hoy, y al de las paellas, no se pude faltar, es una cita ineludible», señalaba David Sáez mientras pelaba el mango que serviría de reclamo para la sangría que elaboraba junto a su cuadrilla Txokoholik.

Aposentados en el kiosko del municipio consiguieron refugiarse y generar un ambiente festivo que, aunque contenido, se desataría ya entrada la tarde. «Participar en estos concursos también está bien, es una excusa para juntarnos y para poder disfrutar de la fiesta no sólo de noche. Por el día también se pueden hacer muchas cosas», decía Ibon Tapia, con un brazo en cabestrillo que aunque no le permitió aportar mucho en la cocina, tampoco le frenó a la hora de disfrutar de la cita. A su lado, y ataviado con un gorro de paja y unas gafas de sol, Ander Remiro partía las frutas –naranja, limón, melocotón- que dejaba luego macerar en azúcar, regadas por el vino, para la bebida estrella.

«Es nuestra especialidad, así que nosotros nos dedicamos a esto –bromeaba-. Yo he venido a las once de la mañana, el segundo, para tener sitio. Nunca nos perdemos el concurso». Su compañero Asier ‘Txopo’ lo tenía claro: «¿El secreto? Improvisar. Y tener un poco de gracia». Algunos apostaron por los soportales de las calles, los más valientes mantuvieron su sitio en la zona de txosnas –el habitual– y hubo tortilla y sangría para todos los gustos. Eso sí, ayer reinó la juventud y el buen ambiente, porque no hay rivalidades. «Nosotras le ponemos cariño, eso sí, y vamos a apostar por la decoración», decían Saioa Iriarte e Itxaso Ibarra, de la cuadrilla Errotik, lamentando el mal tiempo. «El año pasado nos hizo muy bueno, es una pena. Pero nos lo vamos a pasar igual de bien, siempre participamos». Lo mismo opinaba el vecino Georgy Kirov, que señalaba que «antes durante el día había muy poca cosa y actividades como ésta incentivan los ‘Sampedros’, hay muchas opciones para nosotros».

La mañana fue de preparación, y ya a las cuatro de la tarde las 23 cuadrillas participantes entregaron sus respectivos manjares. Cuatro personas del jurado, conformado por miembros de asociaciones gastronómicas, se encargaron de catar las tortillas y puntuarlas según su sabor, textura o presentación, entre otros valores. El domingo se conocerán los vencedores del concurso –junto a la clasificación general que dará como vencedora a una cuadrilla, que el año que viene tirará el txupin–. Los sopeloztarras disfrutaron después del poteo musical colorido acompañados por una electrotxaranga, ya vestidos de color morado –obligatorio– y de un programa que seguirá haciendo las delicias de los vecinos hasta mañana.

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