El Correo

Ricardo Egiguren: «El año pasado protegimos a 66 mujeres y a 13 hombres de la violencia de género»

Egiguren lleva casi una década liderando a los agentes de Leioa.
Egiguren lleva casi una década liderando a los agentes de Leioa. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
  • El jefe de la Policía de Leioa, que preside la Asociación de Jefes de Policía Local de Euskadi, ha consolidado las patrullas a pie en las calles para apuntalar la sensación de seguridad

Ricardo Egiguren suma casi una década al frente de la Policía de Leioa y preside la Asociación de Jefes de Policía Local de Euskadi. Su amplia experiencia al mando de la seguridad municipal le ha permitido ir adaptando las necesidades de un pueblo aparentemente tranquilo, que muestra su reverso en las agresiones o robos con los que, como en cualquier localidad, los agentes deben lidiar. Es un firme defensor de que el ciudadano vea al policía en la calle y remarca la importancia de la colaboración con otras fuerzas de seguridad.

– ¿Es Leioa un lugar seguro?

– Trabajamos para que así sea. Hace años propusimos al equipo de Gobierno las ‘korrikas’ –patrullas a pie– y cerramos 2016 con más de 600. Buscan transmitir seguridad y están dando buenos resultados.

– ¿La tranquilidad se extiende a los barrios?

– Aparte de las unidades móviles, nuestros agentes recorren a pie los barrios. Una vez aparcado el vehículo en un punto céntrico que les permita una rápida respuesta si son requeridos, escuchan a los vecinos y acceden a los negocios a interesarse por aspectos que los comerciantes quieran reseñar en materia de seguridad.

– ¿Permiten las noches bajar la guardia?

– Tratamos de que haya continuamente dos o tres patrullas, a las que se suma el refuerzo de la Ertzaintza, aunque somos conscientes de que, al pertenecer a la demarcación de Erandio, deben centrar sus esfuerzos en el Txorierri, donde hay municipios sin policía y continuos problemas en los pabellones industriales.

– Con una rápida salida a La Avanzada, a los delincuentes les puede bastar con tener controladas las patrullas y actuar en otro lugar.

– Para eso movilizamos agentes de paisano por las noches, que, si bien pueden ser reconocidos por gente del pueblo, no resultan familiares a delincuentes de otros municipios del área metropolitana que vienen a Leioa a robar.

– No son las únicas vigilancias ‘discretas’.

– Atendemos en colaboración con la Ertzaintza hasta seis casos de violencia de género en los que hay un elevado riesgo de que la persona sobre la que pesa una orden de alejamiento ataque a la víctima. Llevamos a cabo un seguimiento discreto cuando, por ejemplo, ésta se dirige a su trabajo. No es una escolta directa, aunque en ocasiones es interesante que se nos vea.

– ¿Hasta qué punto sufre Leioa episodios de violencia de género?

– El pasado año practicamos diligencias en cinco casos denunciados por mujeres. En 2016, llegamos a tener activas de forma simultánea 79 órdenes de protección: 66 de mujeres y 13 de hombres. Fue un pico inusual. Algunas se alargan en el tiempo.

– ¿Los denunciados por maltrato se quedan en Leioa?

– En nueve de cada diez casos el que abandona la vivienda es el hombre y, si no hay niños de por medio, tiende a irse del pueblo. En caso de que los haya, es más fácil que surjan fricciones. Pero el victimario suele castigar a la madre con la pensión. Los elementos económicos de pago no se cumplen.

– ¿Tiene incidencia la nacionalidad en los casos de maltrato?

– Respecto a las órdenes de protección, la mayoría afectan a nacionales y un 40% a extranjeros. Otro aspecto a destacar es que en un 8% de los casos la pareja decide verse sin solicitar al juez la suspensión de la orden, lo que debemos notificar. Es una irregularidad que puede repercutir negativamente en futuras denuncias.

– ¿Abundan las agresiones de otro tipo?

– Apenas contabilizamos diez el pasado año. Es gente ebria o son discusiones que llegan a las manos. En cambio, subieron los hurtos, los conductores que rebasaron la tasa de alcohol y los accidentes. Por fortuna, el mayor número de siniestros vino acompañado de un descenso en la cifra de heridos. Permanecemos atentos a los robos en pisos que han venido perpetrando en la zona bandas del Este.

– Se codean con los principales municipios vascos en las campañas de tráfico, teóricamente destinadas a cuerpos con más efectivos.

– Y nos enorgullecemos. Hacemos un esfuerzo para sumarnos a estas campañas que durante siete días hacen hincapié en vigilar el uso del móvil al volante, el cinturón de seguridad, falta de ITV y documentación... No participamos en la de control de velocidad porque carecemos de un radar móvil, del que esperamos disponer en un futuro.

– Hay un dato sorprendente: el pasado año retiraron 148 vehículos abandonados en la vía pública.

Y en 2014 fueron 212. La gente los deja en la calle y no los da de baja. Bien porque los detectamos en estado de abandono o aparcados más de un mes en el mismo punto, bien porque lo denuncian los vecinos, procedemos a retirarlos. Los dueños deben saber que basta con que nos los entreguen y nosotros tramitamos la baja para facilitar su gestión como residuos sólidos, lo que beneficia a un municipio con déficit de estacionamiento.

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